El 2025 no ha sido un año cualquiera. Ha marcado un punto de inflexión en ciertos ámbitos políticos y empresariales, a nivel geoestratégico y también en el marco tecnológico.
En un mundo cada vez más consciente de la urgencia climática y social, las normas técnicas de sostenibilidad han surgido como pilares de la gestión ambiental y la responsabilidad corporativa.