En enero de 2025, Donald Trump anunciaba Stargate, una inversión de 500.000 millones de dólares en infraestructura de IA para los próximos cinco años. Ese mismo mes, DeepSeek-R1 sacudía los mercados globales, demostrando que China podía competir en la frontera tecnológica con modelos de código abierto de bajo coste. Europa no se quedaba atrás.