La transición hacia una economía circular ya no es una opción, sino una necesidad imperativa para garantizar la sostenibilidad de nuestro planeta y el bienestar de las generaciones futuras. En este contexto, el comercio electrónico de segunda mano, conocido como “recommerce” ha emergido como un catalizador del cambio, redefiniendo los patrones de consumo y dando a millones de personas la oportunidad de participar activamente en un modelo económico más responsable.