El tiempo es finito. Es algo que cada persona descubre de distinta forma durante su infancia. Tu camino tiene un final. Es algo que choca, pero que con los años vas asimilando. Sin embargo, existen formas de vivir muchas vidas a la vez. Porque la vida es corta, pero también ancha, como me dijo un buen amigo. Una de estas fórmulas, quizás la más intensa, es leer. Leer te transporta a otra dimensión, te sumerge en otro mundo y te hace olvidar lo que te rodea para zambullirte en una historia que no es la tuya.