Según BBVA, el consumo diario de agua por habitante en España supera los 6.700 litros si se tiene en cuenta no solo el uso doméstico, sino también el agua necesaria para producir los alimentos, la ropa o los dispositivos tecnológicos que forman parte de la vida cotidiana. Esta cifra, procedente de la Water Footprint Network, pone de relieve la dimensión real del reto hídrico en un contexto marcado por el cambio climático y la presión creciente sobre los recursos naturales.