
La finalidad de este artículo no es describir un deseo, ni expresar intenciones normativas. Es más bien una descripción de aquello que puede impedir que ocurra lo que muchos deseamos. Se trata de un análisis independiente de voluntades y deberes.

En una sociedad marcada por la prisa, la productividad y la autoexigencia constante, el voluntariado emerge como una pausa necesaria. No solo como una forma de contribuir al bien común, sino como un espacio íntimo de reconexión personal, donde el compromiso con los demás devuelve sentido, propósito y humanidad a la vida cotidiana.

Vivimos un momento de hiperproducción de diagnóstico. Informes estratégicos, barómetros, índices y escenarios se suceden a un ritmo vertiginoso. Cada sector tiene los suyos y cada comunidad profesional los consume —cuando lo hace— dentro de su propio perímetro.

Seguro que te suena esta secuencia: Arranca el día, millones de personas están preguntando a ChatGPT, o a cualquier herramienta similar, sobre cómo contestar o escribir un email a un cliente o proveedor, traducir un texto para un informe o resolver una duda para el desarrollo de un proyecto. Consultas aparentemente inocuas que, juntas, han consumido el equivalente al agua que beben 10.000 personas en un día.

“Mi hija quiere ser segundo violín. Ni primero ni solista, ella lo que quiere es tocar tranquila en un segundo plano, porque eso le hace feliz” Una carta publicada en El País y firmada por Carolina Vázquez desde Escocia puso palabras a algo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir.

Las oficinas de familia evolucionan más allá de la gestión patrimonial y ganan peso como instrumentos para canalizar filantropía estratégica e inversión de impacto.

La aprobación de la nueva Ley de Movilidad Sostenible marca, oficialmente, el inicio de una nueva etapa para la movilidad en España.Pero en BusForFun creemos que su verdadero poder no reside en lo que obliga, sino en lo que desafía: nos invita a replantear la forma en que nos movemos, pero sobre todo, la forma en que entendemos el impacto de cada desplazamiento.

2026 abre un nuevo ciclo para la sostenibilidad empresarial. Tras más de una década marcada por una intensidad regulatoria sin precedentes —estándares de reporte, marcos de diligencia debida, taxonomías y nueva legislación europea—, las compañías están reequilibrando su agenda

En estos tiempos en que la representación de género en la alta dirección vuelve al centro de la discusión pública, merece la pena fijar la mirada en una figura clave: la Chief Sustainability Officer (CSO).

En una época marcada por la incertidumbre, la fragmentación social y el repliegue individual, el voluntariado emerge como una de las prácticas más poderosas —y menos reconocidas— para reconstruir vínculos, fortalecer comunidades y recordar que la sociedad no se hereda: se construye cada día.