
Las grandes empresas desempeñan un papel clave en la generación de riqueza en España, pero también en la forma en que esta se reparte. Así lo pone de manifiesto el informe "Las brechas salariales de las grandes empresas", publicado por Oxfam Intermón, que analiza los niveles retributivos de las 40 mayores compañías españolas por volumen de facturación y dibuja un panorama marcado por profundas desigualdades internas.
Según el informe, el promedio de la distancia entre la remuneración más alta y el salario medio de estas empresas fue en 2024 de 111 veces. En un tercio de los casos, esa brecha supera las cien veces, y en algunas compañías alcanza cifras especialmente elevadas. El estudio subraya que esta realidad implica que una persona con un salario medio necesitaría trabajar más de un siglo para percibir lo que el máximo directivo cobra en un solo año, una situación que Oxfam Intermón califica de “difícilmente justificable”.
Estas diferencias se producen en un contexto de crecimiento económico sostenido. Desde 2020, el PIB español ha crecido a un ritmo medio anual del 4,74%, pero ese avance no se ha traducido en una mejora generalizada de las condiciones de vida. El propio informe recoge que el 30% de la población considera que sus ingresos actuales no le permiten llevar una vida digna, una percepción más extendida entre las mujeres que entre los hombres.
La desigualdad salarial es una de las principales explicaciones de esta situación. Aunque las personas empleadas en grandes empresas cobran de media un 63% más que el conjunto de trabajadores del país, es precisamente en estas compañías donde las diferencias internas se amplifican. En 2024, la remuneración media de la persona mejor pagada fue de 4,37 millones de euros, y en más de un tercio de las empresas analizadas superó los cinco millones anuales. También los sueldos de la alta dirección y de los consejos de administración se sitúan muy por encima de los salarios del resto de la plantilla.
A esta desigualdad vertical se suma la brecha salarial de género. El informe de Oxfam Intermón señala que, en 2024, la diferencia media entre los sueldos de mujeres y hombres en estas empresas fue del 18,2%. Incluso ajustando por trabajos equivalentes, las mujeres ganaron de media un 8,16% menos que los hombres. Aunque esta brecha se ha reducido ligeramente respecto al año anterior, el ritmo de avance es tan lento que, según el análisis, harían falta al menos 20 años para alcanzar la paridad salarial.
El documento también advierte de que estas brechas no solo afectan a quienes trabajan en las empresas analizadas, sino que tienen un impacto directo en la desigualdad de renta del conjunto del país. Las 40 compañías estudiadas concentran una parte muy relevante de la actividad económica y de la masa salarial nacional, por lo que la forma en que distribuyen los salarios contribuye de manera decisiva a configurar el reparto de la renta en España.
Ante este escenario, Oxfam Intermón plantea una serie de recomendaciones. Entre ellas, propone establecer límites a las remuneraciones más altas, fijando una ratio máxima de 1 a 20 entre el sueldo más elevado y el salario mediano, reforzar la transparencia salarial con datos comparables y desagregados por género, cerrar de forma urgente las brechas retributivas entre mujeres y hombres y avanzar hacia modelos de gobernanza empresarial más democráticos, que tengan en cuenta a todos los grupos de interés.
“El reparto del valor generado dentro de las empresas no es neutral”, concluye el informe. Para la organización, reducir las brechas salariales es una condición imprescindible para avanzar hacia una economía más justa y una prosperidad verdaderamente compartida, según recoge el propio análisis de OÚxfam Intermón sobre las grandes empresas españolas