En el tejido empresarial de nuestro país existen empresas en las que de la lectura de su objeto social podemos colegir que su finalidad última es la Responsabilidad Social Corporativa. De entre todas las que podemos encontrar, hay una que destaca, la empresa pública Correos SAE. Si leemos detenidamente sus estatutos contenidos en la Ley 14/2000, de 29 de diciembre, podemos deducir, sin temor a equivocarnos, que esta organización está obligada por su normativa a mantener un modelo de gestión que tenga en cuenta los impactos que genera sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general lo que tradicionalmente, en Correos, se ha venido definiendo como la prestación del Servicio Público.