Se acerca la Navidad. Con ella, las reuniones familiares, los encuentros alrededor de una mesa y los regalos para los más pequeños de la casa –y los que no lo son tanto–. Una época en la que las tradiciones, la familia y los amigos cobran una especial relevancia. Un tiempo, también, para la reflexión.
Navidad, un tiempo para la reflexión

El año pasado, según el Informe AROPE 2019, llevado a cabo por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión, casi un cuarto de la población española estaba en riesgo de pobreza, es decir, más de 10 millones de personas (21,5%)[1]. Una realidad que suele derivar en la privación material de los alimentos necesarios y, por supuesto, en la imposibilidad de celebrar ciertas festividades, como la Navidad. Por desgracia, según estos mismos datos, la privación material severa llegó al 5,6% de la población española.

Ante esta situación, aunque conscientes de que un solo copo no construye un muñeco de nieve, en Calidad Pascual hemos querido, este año, sumar un sencillo “copo de nieve” a ese muñeco al que todos deberíamos dar forma. Así, hemos puesto en marcha, de la mano de Cruz Roja, una nueva campaña para hacer llegar leche a todos los rincones sea necesaria.

A través de la iniciativa #DonarLoMejor, desarrollada con la ayuda de todos nuestros empleados y a través de las RR.SS., nos comprometemos a entregar más de 28.000 meriendas a esta organización, concretamente a su Programa de Promoción de Éxito Escolar. Un programa cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de la infancia y juventud en dificultad social, mediante la adquisición de competencias teóricas, personales y sociales.

En el plano más personal, y creo que nos pasa a todos los españoles, tomamos la Navidad como una época en la que hay que dar y compartir. Pero, como compañía que gestiona su negocio responsablemente, consideramos que este compromiso no se puede reducir a un solo día, a una festividad.

Esta iniciativa forma parte de nuestro compromiso constante de colaboración con entidades del tercer sector. Un trabajo que se extiende a lo largo de todo el año. No se trata sólo de ayudar, a través de la donación, a aquellos que más lo necesitan, sino que diariamente trabajamos para concienciar de la importancia de luchar contra el desperdicio alimentario, fundamental en el seno de cualquier familia y compañía.

Según la Unión Europea (UE), la Responsabilidad Social Corporativa de una empresa se puede circunscribir a 2 ámbitos: en el de maximizar la creación de valor compartido, no solo referida a los clientes, sino a todos los grupos de interés logrando aprovechar las oportunidades y gestionando de manera eficaz los diferentes riesgos que se presentan. Por otro lado, en la identificación y prevención de los posibles impactos derivados de nuestra actividad, reduciendo estos a la mínima expresión.

De hecho, en Calidad Pascual entendemos nuestra responsabilidad como la forma de hacer las cosas día a día para mejorar las sociedades donde desarrollamos nuestra actividad. Se trata de una forma de pensar y hacer que debe ser intrínseca y transversal a toda nuestra actividad y negocio. Solo así podremos crecer de forma sostenible y rentable. Una política que plasmamos en nuestro marco de gestión responsable, Pascual Aporta, que integra todas las iniciativas puestas en marcha en los 3 territorios donde actuamos: Bienestar, Desarrollo y Medioambiente.

El objetivo de este marco es, precisamente, ese que expresa la Unión Europea en su mandato: maximizar valor, minimizar consecuencias. Y esto comienza desde la primera etapa de la cadena de valor, pasando por el fomento de las compras locales o garantizando el bienestar animal para seguir apostando por la calidad. Todo ello con la convicción absoluta de que la RSC deriva de una cuestión primordial “¿cómo se ingresa?”, a la que damos una solución sencilla, aunque laboriosa: responsabilidad y sostenibilidad, a través de esos tres territorios de actividad.

Ojalá guardemos en una botella el espíritu de estas navidades, la solidaridad asociada a estas fechas, para que, durante el año, podamos ir bebiendo de esa botella y recordar que lo que de verdad importa es el día a día. Todos los actores, incluido el tejido empresarial español, debemos ser conscientes de la responsabilidad que tenemos con la sociedad. Una responsabilidad global y constante que cada vez deja más muestras positivas en nuestros entornos. El objetivo es que estas navidades, y todas las que lleguen, podamos convertir ese ‘copo de nieve’ solidario en un gran manto de concienciación que cubra cada hogar, cada pueblo y ciudad, durante todas las estaciones del año.

 

[1] https://www.eapn.es/estadodepobreza/ARCHIVO/documentos/Informe_AROPE_2019_Resumen_Ejecutivo.pdf

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