Reducir sal, azúcar y grasas en los alimentos es lo que los empresarios del sector de la alimentación llevan años trabajando para mejorar la salud del consumidor, y por ello, no entienden que la solución de las Administraciones Públicas y los grupos políticos sea imponer impuestos y advierten que urge tomar medidas para mejorar los hábitos alimenticios de los consumidores