Cambiarlo todo para que nada cambie. Gentes enaltecidas desde el rechazo de la injusticia, la desigualdad, la marginación, etc. fagocitadas en el verbo y en las formas por un poder real. Un poder de lo establecido que ve peligrar su estatus con estos movimientos y que prefiere trasladarlos a donde sus hechos dejan de serlo que enfrentarse a ellos. Transformar lo real en virtual, el cambio en continuidad, o aun peor, en el fortalecimiento de lo establecido