Es preciso desacoplar la belleza de la superficialidad que nos inunda en esta nueva era de la IA, y así velar por una necesidad irrenunciable del ser humano: la de ver, tocar y disfrutar de la belleza en el mundo físico. En pleno éxtasis estético por el eclipse, en lugar de silencio y admiración por este extraordinario regalo visual del universo, lo más escuchado a mi alrededor fueron dos tipos de preocupaciones. Una, si la foto o vídeo me servirá para mis redes sociales.