
La expansión de la energía solar es una de las piezas de la transición energética, pero su crecimiento abre un desafío que no puede quedar fuera de la conversación sobre sostenibilidad: qué hacer con los paneles cuando terminan su vida útil. Alargar su funcionamiento, reutilizar componentes y recuperar materiales mediante el reciclaje será esencial para avanzar hacia unas renovables verdaderamente circulares.

La sostenibilidad empresarial no termina en la reducción de emisiones o el uso responsable de los recursos. En las empresas familiares, construir estructuras de gobierno transparentes, profesionalizar las decisiones y preparar el relevo generacional resulta fundamental para garantizar la continuidad del negocio y avanzar hacia una gestión responsable a largo plazo.

Reducir el consumo energético ya no implica únicamente gastar menos y disminuir el impacto ambiental. En España, los ahorros obtenidos mediante actuaciones de eficiencia energética pueden acreditarse a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un sistema que convierte cada kilovatio hora de energía final ahorrado en un certificado susceptible de compraventa. El mecanismo busca impulsar nuevas inversiones en eficiencia y contribuir a los objetivos de ahorro energético del país.

La Unión Europea estrena un nuevo marco para transformar la forma en que se diseñan, utilizan y gestionan los envases. Más reciclaje, menos embalajes innecesarios, impulso a la reutilización y restricciones a determinadas sustancias peligrosas forman parte de una regulación que busca reducir la presión ambiental de los residuos y, al mismo tiempo, abrir nuevas oportunidades para las empresas vinculadas a la economía circular.

El avance de nuevas tecnologías militares está transformando los escenarios de conflicto y añadiendo obstáculos a la llegada de alimentos, agua, medicamentos y protección. Ante el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, que se conmemora el 19 de agosto, World Vision reclama reforzar la seguridad del personal humanitario, garantizar el acceso a las poblaciones afectadas y exigir responsabilidades ante los ataques contra civiles e infraestructuras esenciales.

El avance de la inteligencia artificial está transformando la actividad empresarial, pero también multiplica la presión sobre la energía, el agua y los recursos naturales. Las estimaciones apuntan a que, en 2030, su consumo hídrico podría equivaler a las necesidades de más de 1.300 millones de personas. Medir su impacto y apostar por una IA responsable será clave para que la digitalización no avance a costa de los objetivos ambientales.

Hierro, aluminio, cobre, oro o titanio pueden volver al ciclo productivo gracias a tecnologías capaces de separar incluso las complejas mezclas presentes en electrodomésticos y otros productos. En una Europa dependiente de materias primas procedentes del exterior, recuperar estos materiales permite reducir residuos y emisiones, aprovechar recursos estratégicos y abrir nuevas oportunidades económicas vinculadas a la economía circular.

Las rutas migratorias hacia Europa son cada vez más peligrosas. Entre enero y abril de 2026, 821 personas murieron o desaparecieron en el Mediterráneo Central, más del doble que un año antes, mientras las llegadas descendieron un 46%. Los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) vuelven a situar en primer plano una cuestión esencial de derechos humanos: reducir los movimientos migratorios no significa necesariamente proteger mejor la vida de quienes migran.

Ahorrar energía, consumir con más criterio, reducir residuos o prestar atención al impacto de nuestras decisiones son acciones que pueden incorporarse y reforzarse con la práctica. En plena expansión de la inteligencia artificial, otra capacidad resulta cada vez más necesaria: aprender a observar nuestra relación con el planeta y convertir la sostenibilidad en un criterio cotidiano.

Empresas, organizaciones agrarias y ecologistas, sindicatos, universidades, centros científicos, administraciones y entidades sociales han respaldado ya la iniciativa impulsada por el Gobierno. El proceso de adhesión, abierto desde finales de julio, busca ampliar el consenso social ante la crisis climática y permanece disponible para nuevas incorporaciones.

En el Día Internacional de la Juventud, que se celebra hoy 12 de agosto, las cifras europeas muestran una generación que sitúa el medio ambiente entre sus principales preocupaciones, pero que al mismo tiempo afronta dificultades económicas, riesgo de pobreza y obstáculos para incorporarse al mercado laboral. Garantizar un futuro sostenible exige que la transición ecológica vaya acompañada de empleo digno, formación, protección social y una participación real de los jóvenes en las decisiones que determinarán las próximas décadas.

Julio de 2026 volvió a situar al planeta en niveles excepcionales de temperatura. Los océanos registraron la mayor temperatura superficial observada hasta ahora para un mes de julio, mientras olas de calor, sequías e incendios convivieron con episodios de lluvias torrenciales e inundaciones en distintas regiones. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte de que el calentamiento provocado por el cambio climático está elevando el punto de partida sobre el que actúan los fenómenos meteorológicos y haciendo que el calor extremo sea más frecuente, intenso y prolongado.

La inteligencia artificial está dejando de ser únicamente una herramienta tecnológica para convertirse en un elemento que modifica la organización interna, los perfiles profesionales y la forma de relacionarse con los clientes. BBVA plantea este proceso como una transformación que combina inversión, gestión de datos, nuevas capacidades y un cambio cultural dentro de la entidad.

El 68% de los jóvenes de la Generación Z necesita obtener ingresos adicionales para llegar a fin de mes, según el Talent Barometer 2026 de ManpowerGroup. En un escenario laboral marcado por estas dificultades, reforzar competencias durante los meses de verano puede ayudar a mejorar las oportunidades profesionales. Atención al cliente, inteligencia artificial, ventas, logística y administración se encuentran entre las habilidades más demandadas por las empresas.

Un estudio publicado en Nature Food, que analiza 197 países a través de 44 indicadores, advierte de que la transformación de los sistemas alimentarios avanza a una velocidad insuficiente para cumplir buena parte de los compromisos internacionales vinculados con la Agenda 2030. Las emisiones, el uso agrícola del agua, los pesticidas y la inseguridad alimentaria figuran entre los principales desafíos.

Las altas temperaturas no solo aumentan el riesgo de deshidratación o golpe de calor. Según un informe del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, elaborado en el marco de la Cátedra Sanitas de Salud y Medioambiente de la Universidad de Navarra, el calor extremo puede deteriorar el sueño, afectar a capacidades cognitivas y agravar problemas de salud mental ya existentes. Las zonas verdes y la adaptación de las rutinas aparecen como herramientas clave para reducir sus efectos.

Las altas temperaturas convierten la refrigeración en una necesidad cada vez más relevante, pero también plantean un desafío energético, climático y social. La nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 reconoce la protección frente a las olas de calor y el acceso a la refrigeración como parte de las medidas necesarias para mejorar las condiciones energéticas de los hogares vulnerables.

La colaboración entre empresas, administraciones públicas y sociedad civil resulta clave para avanzar hacia comunidades más inclusivas y sostenibles. Según se puso de manifiesto durante la quinta edición del Premio a la Inclusión Social BBVA-RACI, medir el impacto, fortalecer las redes comunitarias y mejorar la comunicación de las organizaciones son algunos de los grandes desafíos para convertir la inclusión en un proyecto colectivo.

Más de 1.200 millones de jóvenes alcanzarán la edad de trabajar durante la próxima década, según el Banco Mundial. Ante este escenario, y con motivo del Día Internacional de la Juventud, que se celebra cada 12 de agosto, la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) pone el foco en la educación y la inclusión sociolaboral como herramientas para reducir desigualdades y ampliar las oportunidades de las nuevas generaciones.

La elevada demanda durante los meses de verano, el deterioro de los acuíferos y las carencias en planificación están agravando la tensión hídrica en el litoral mediterráneo. Según datos del INE recogidos por la Universidad Internacional de Valencia (VIU), mientras los hogares españoles utilizan una media de 128 litros de agua por habitante y día —151 litros en la Comunitat Valenciana—, el consumo en hoteles de cinco estrellas puede alcanzar los 500 litros diarios y elevarse hasta los 700 o 1.000 litros durante la temporada alta.