
Hablar del Día Mundial de la Mujer Trabajadora es, si lo analizamos semánticamente, una verdad de perogrullo. Todas la mujeres somos trabajadoras, en tanto que tenemos que “abrirnos camino” en una sociedad, con un gran lastre cultural, que tradicionalmente ha relegado a la mujer a un papel secundario en multitud de ámbitos. El problema radica en que, muchas veces, no se valora, ni reconoce, ese trabajo. Esta fecha es un buen momento para rememorar y analizar los avances logrados en materia de igualdad de género, gracias a la voluntad de mujeres que, antes que nosotras, allanaron el camino por el que hoy pisamos fuerte.

Hace una semana la Directora de Recursos Humanos de una empresa con unas 600 personas empleadas me preguntaba en Panamá qué porqué tenía que estar protegiendo a la mujer. Decía que ella le explicaba a su hija que tenía que ser valiente, esforzarse en la vida, y que no era una víctima que necesitara protección. Sin duda, yo, a mi hijo, no le digo que tiene que proteger a las niñas, le explico que tiene que respetar a todas las personas independientemente de su género, capacidades, nacionalidad, etc.

La incorporación de la mujer al mundo laboral en nuestro país ha sido paulatina, aunque se puede decir que en las últimas décadas esta incorporación ha sido más notoria.

Las mujeres acostumbramos a tener reuniones de networking, en las que nos contamos entre nosotras las dificultades que nos encontramos a lo largo de nuestra trayectoria profesional. A esas reuniones, pocas veces acude algún hombre. Todas en mayor o menor medida, coincidimos en la problemática, pero solucionarla, no depende exclusivamente de nosotras.

Según el último informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo, produce un aumento de la rentabilidad hasta en un 20%, además de acelerar la innovación, atraer el mejor talento y tener un impacto positivo en la reputación de la organización.

“Si volviera a nacer me gustaría ser hombre”. Esta fue la frase que surgió durante un café con una compañera de trabajo. Y sin menospreciar ninguna de las cualidades de nuestros colegas, he de confesar que me produjo cierta tristeza.

Se acerca el día de la mujer y ya son muchos los artículos, foros, blogs y eventos que empiezan a hablar sobre este tema. Pero ¿Cuántos de ellos hablarán de Inteligencia Artificial (IA)? Si hiciéramos ese análisis después, seguro que las cifras no nos sorprenderían, serían muy bajas.

Ser directiva y mujer en el mundo de lo social es lo mejor que me ha pasado en mi carrera profesional, porque ¿Qué hay en la vida algo más importante que las personas?

La creatividad y la visibilidad de la mujer en el mundo artístico y publicitario todavía deja mucho por desear.

Casi cada semana leo artículos, informes, opiniones, con porcentajes relacionados con la mujer y el mundo laboral: 43% de la masa salarial europea son mujeres, 34% de las mujeres trabajadoras tienen un diploma superior frente a un 28% de hombres, En los comités de dirección de las empresas con datos públicos de la UE solo hay un 25,3% de mujeres.