
Pequeños brotes de solidaridad crecen a diario en el centro de Madrid, en el barrio de Palomeras Bajas. Manos de Ayuda Social es una micro ONG declarada utilidad pública que atiende a día de hoy a más de 120 personas con una característica muy peculiar. Los beneficiarios no comen allí sino que se llevan la comida a casa en dos recipientes de plástico. Esta semana pasada tenían macarrones y pollo asado, ambos platos con una pinta estupenda.

La cuarta revolución industrial está de camino, y, con ella, los cambios sociales y ambientales que puede traer consigo. No sabemos cómo va a ser el futuro, pero sí, que va la Inteligencia Artificial (IA), va a cambiar la manera en qué vivimos y nos interelacionamos.

En la actualidad vivimos rodeados de algoritmos que, en principio, nos ayudan en la toma de decisiones, tanto circunstanciales como esenciales, que definen nuestros diferentes ciclos vitales. Si tecleamos en uno de los mayores buscadores de Internet, “definición de algoritmo” nos ofrece más de 4,5 millones de resultados lo que nos indica no solo el interés ciudadano por esta búsqueda sino lo controvertido del término. Cada vez estamos más inmersos en la cultura del algoritmo aunque no seamos conscientes de ello. Las redes sociales y en especial Twitter, Instagram y Facebook, deben gran parte de su funcionamiento a sus algoritmos que orientan a los usuarios de estas herramientas.

El relator de Derechos Humanos de la ONU Philip Alston, visitó España a principios de mes y realizó un crudo informe sobre la situación de extrema pobreza y continua violación de derechos en diversos ámbitos. La España que no se vende al turismo y se esconde tras una apariencia de desarrollo e igualdad al descubierto en la investigación.

Las finanzas e inversiones sostenibles están convirtiéndose en estrategias normalizadas, incorporadas en el día a día de cualquier inversor que piense en el largo plazo y en el impacto de su inversión. Estas, suponen la incorporación de principios ESG (environmental, social, governance) en las decisiones empresariales y estrategias de inversión. Así se puso de manifiesto el pasado mes de diciembre en la Conferencia COP25 sobre Acción por el Clima celebrada en Madrid.

A sus modelos de moto eléctrica Velca Bora y Tramontana se le une Calima, la primera moto eléctrica de la compañía equivalente a 125cc que permitirá a Velca asentar su liderazgo en el mercado de las motos de este tipo en España. Durante los próximos meses se estará desarrollando una app integrada en el vehículo para compartir accesos, geo localizar el vehículo y conocer los kilogramos de CO2 ahorrados.

Es un hecho. Todas las empresas dependen de una u otra manera de los recursos naturales e impactan sobre los ecosistemas, ya sea de manera directa o indirecta. Esta cuestión que ya era evidente para expertos en medio ambiente y evaluación del impacto ambiental, es también evidente para las propias compañías.

Hay titulares que te hacen parar irremediablemente. En un momento en el que el bombardeo de información nos tiene acostumbradas a minimizar el impacto que cualquier cosa que leemos nos provoca, algunos mensajes consiguen derribar todas las barreras.

Una pregunta indicada a hacerse es si los modelos de organización empresarial que tenemos implantados en nuestras organizaciones incentivan la innovación o no, y cuáles de ellos nos permiten implementarla por su propia naturaleza.
Igualmente, y siguiendo esta línea argumentativa, deberemos reflexionar sobre si el modelo propuesto por la RSC puede sumar esfuerzos y contribuir a la incorporación de la innovación empresarial

Debido a la creciente preocupación por el cuidado del medio ambiente también surgen dudas acerca de populares soluciones como los coches eléctricos: ¿Son verdaderamente la alternativa a los coches de gasolina o diesel?