En la época del Covid19 también hay pymes modélicas cuyo comportamiento acaricia el espíritu y empuja a mejorar entre todos esta maltrecha sociedad.
Ocho razones para comprometerse

Elit , una empresa constructora que se mueve en los sectores logístico, industrial y terciario, pertenece a una gran familia empresarial que conforma el Grupo Pavasal. Trabaja con autonomía alineando su estrategia con la del Grupo.

El equipo de dirección de Elit está formado por tres personas que trabajan a una, un triunvirato con raíces en experiencias anteriores a la actual empresa. Una de ellas, Javier García, ejerce la función de gerente de la empresa y es el nexo entre la empresa y el consejo de administración del Grupo.

Otro de los componentes del triunvirato, Javier Andrés Bello, nos explica que el equipo humano comenzó a formarse incorporando a diferentes personas cuya trayectoria profesional conocían de etapas anteriores, de forma que el corazón de la cebolla  -aquella capa primigenia que es lo más rico, la razón de ser del fruto final y protegido por capas y capas al servicio del núcleo - era una mezcla ideal de experiencia profesional, confianza, creatividad, compromiso y valores personales. 

En palabras de Javier, "procuramos ser selectivos en la elección de las personas que iban a formar parte del proyecto en esta primera fase".  Ello favoreció la generación de un contrato psicológico entre el triunvirato y este pequeño equipo, cuyos ejes fueron desde el principio el respeto mutuo, la ayuda mutua, el compromiso mutuo, la transparencia y una serie de valores que anuncian orgullosamente en su web corporativa. 

En la actualidad, el equipo completo está compuesto por 39 personas, y cuenta con un departamento de staff con funciones transversales poniendo el foco en los procesos, muy novedoso en el sector.  Cuentan también con un Sistema de Gestión Integrado de Seguridad y Salud, Calidad y Medio Ambiente.

En paralelo al trabajo habitual, se organizan grupos de trabajo con una metodología muy similar a los círculos de calidad, persiguiendo la mejora continua:  con un objetivo específico, formado por personas voluntarias, liderado por la persona más experta en la materia a trabajar… y con potestad para asignar y supervisar tareas a cualquier ámbito de la organización. Y todo ello apoyándose en la autoridad moral, puesto que carece de autoridad formal (esta es una de las grandes ventajas de un organigrama cebolla).  Algunos grupos de trabajo son: Cuidado y Respeto al Medioambiente, Valor Añadido para el Cliente, Difusión y Visibilidad, Prospección y Fidelización de Colaboradores…

Todo el equipo cuenta con flexibilidad horaria y se atienden particularidades siempre que sea preciso.

Las encuestas de clima arrojan resultados excelentes y se estudian para poner en práctica las sugerencias que se recogen.  En este sentido, se han diseñado diferentes canales de comunicación, entre ellos un grupo de trabajo denominado Elit Responde, donde se recoge y se da respuesta a las propuestas de mejora que llegan desde los distintos departamentos de la empresa. El correspondiente plan de comunicación se ha codiseñado con la plantilla, al igual que la definición y aplicación en el día a día de un modelo de negocio basado en la creación de valor compartido que se apoya en los valores de la compañía.

Respecto a los clientes, la estrategia corporativa consiste en establecer relaciones en el largo plazo basadas en la confianza y en un servicio excelente, cuyos resultados arrojan un 60% de clientes repetitivos (en este sector la fidelización es muy difícil por el factor precio). Consiguen clientes que valoran la solvencia económica, la capacidad técnica, la agilidad en la toma de decisiones, la tranquilidad, la confianza y un trato cercano.

Este planteamiento se refleja en los resultados de las encuestas de satisfacción, con muy altas puntuaciones y valorando sobre todo el trato recibido, la capacidad de resolución a nivel técnico y la gestión medioambiental, por este orden.

La actividad comercial se centra en captar clientes que valoren el servicio añadido y que compartan sus valores, porque se sienten más cómodos trabajando con empresas acordes con su modelo de negocio y filosofía.  De hecho, a lo largo de la charla ha quedado claro que no importa tanto ganar un punto más de rentabilidad como la satisfacción y fidelización del cliente, puesto que son apuestas a largo plazo.

A los proveedores - que denominan colaboradores -  también les dispensan un trato exquisito.  Algunos de ellos ya se conocían de etapas anteriores e incluso hubo quienes montaron sus propias empresas para arrancar conjuntamente.  Les ofrecen formas de pago seguras, ágiles y puntuales garantizando el cumplimiento de todas sus obligaciones para con ellos.  Incluso en el estado de alarma actual salen en fecha todos los documentos de pago.

Se tiene mucho cuidado en no exigir más de lo que éticamente se puede pedir, y les contratan en función del grado de complejidad del proyecto explicando, si es el caso, los motivos de la no contratación.  Habida cuenta de la transparencia que rige las relaciones, pueden explicar por qué no está preparado para hacerlo en ese momento, mientras de forma simultánea van favoreciendo el aprendizaje continuo para que puedan estar en disposición de trabajar también para otras empresas. 

Los colaboradores aprecian sobre todo la manera de trabajar con los equipos de obra de la empresa, porque les sale rentable a causa de la buena planificación de los trabajos. Sus relaciones con el Departamento de Compras y con el Jefe de Obra son muy positivas, siendo uno de los puntos que más valoran en las entrevistas personales de satisfacción, junto con los canales de sugerencias que se abren en todas las obras.  En este mismo sentido, Enrique Mira, Director de Producción y la tercera columna  del triunvirato, visita diariamente las obras y fomenta el apoyo mutuo.

A raíz de estas entrevistas personales surgió el formato "8 razones para comprometerse", un marco de compromiso dual que recoge a qué se comprometen los colaboradores y a qué la empresa.  Otro contrato psicológico que les funciona muy bien, porque, tal como explica Javier, "cada vez estamos más convencidos de que tratar así a todos los colaboradores da muy buenos resultados y en coyunturas como la actual es vital tener personas comprometidas.  Trabajando con valores".

El medio ambiente es otra de las piezas clave del puzzle:  en Elit se sienten muy satisfechos cuando construyen naves sostenibles tanto en la fase de ejecución como en su uso posterior, y por ese motivo cada vez es más importante para la empresa incorporar criterios de sostenibilidad en la construcción. Se establecen objetivos medioambientales tanto en las obras como en la propia oficina, como la reducción, reutilización y separación de residuos, así como la eliminación total del plástico de un solo uso gracias a la puesta en marcha de medidas como la distribución a todo el personal de botellas de vidrio y bolsas de tela y reparto de táperes de vidrio para las personas que comen en su centro de trabajo.

En cuanto a las relaciones con la sociedad, se realizan convenios con estudiantes de diferentes facultades universitarias, se colabora con el Colegio de Ingenieros Industriales y miman, sobre todo, dos preciosos proyectos que involucran a todo el equipo y colaboradores: la Casa de la Caridad, con donaciones  anuales,  ejecución de nuevas instalaciones  con criterios de accesibilidad y otras características al mejor precio posible, donación de materiales por parte de los colaboradores, etc.,  y Casa Ronald, haciendo donaciones en forma de productos básicos para el funcionamiento diario de la casa y apoyando la mayoría de sus iniciativas.

Desde aquí deseamos a Elit y todo su equipo humano (interno y externo) los éxitos continuados que se están trabajando y se merecen, porque necesitamos muchas empresas comprometidas para que nuestro tejido social se fortalezca sin agredir a los demás actores sociales ni al medio ambiente.

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