
El otro día asistí a un seminario sobre la importancia de integrar los derechos humanos en la estrategia empresarial. La ponente comenzó con una cita de John Ruggie (el padre intelectual de los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos) que venía a decir algo así: "no conozco ninguna empresa que se haya arruinado por invertir en derechos humanos, pero sí algunas que lo han hecho por no hacerlo."

El cuarto Sustainability Summit organizado por Bureau Veritas ha vuelto a confirmar que la sostenibilidad ha superado la fase declarativa para instalarse en el núcleo de la estrategia empresarial.
La conversación climática está avanzando en visibilidad, pero no al mismo ritmo que soluciones efectivas. En las cumbres internacionales, los compromisos gubernamentales y las campañas corporativas se suele construir un relato sólido pero no basta con ello, hay una falta de coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos.