El ecoeficiente edificio de Endesa ha acogido este jueves en Madrid la presentación de la Estrategia Española de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Un acto que también ha contado con la presencia de responsables de Orange, Mahou San Miguel, Red Eléctrica de España y Seat para hablar de buenas prácticas empresariales.
En el acto Miguel Ángel García Martín, director general de Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas del Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha presentado las directrices de la Estrategia, que se estructura en tres bloques: transparencia, buen gobierno y ejemplaridad; promoción de la RSE en el contexto actual priorizando la obtención de empleo; y finalmente la creación de un marco común de referencia para todo el territorio. Para García Martín esta Estrategia tiene por objetivo “comprometer empresas públicas y privadas hacia una sociedad más competitiva, sostenible e integradora, favoreciendo el impulso y desarrollo de la RSE en el tejido productivo de España”.
Asimismo, el Director General ha subrayado la labor del CERSE en la realización de un documento que “es el mejor para todos” y ha recalcado que antes de todo el proceso electoral España tendrá listo un Plan de Acción de RSE.
Ya lo decía Einstein, más de lo mismo, mismos resultados.
El tema de Responsabilidad Social (RSE. RS o RSC) como lo quieran llamar, ha sido cuestionado recientemente, unos han dicho que está dormida, desviada, otros que está agotada (entre ellos yo), otros que hay que crear más leyes en la materia, otros que hay que resetearla o repensarla.
Los optimistas, como por ejemplo, Juan José Almagro en una oportunidad nos hablaba del Renacer de la RSE, y en otra de la primavera de la RSE.
Los críticos (porque no creo que haya pesimistas en este tema, sino personas que creen en la RSE pero que están o estamos desencantadas y a la vez esperanzadas en un cambio), dicen estar decepcionados (como el Diputado Jáuregui), otros que esta adormecida (como Carmen Martí).
Los dramáticos como Rosa Alonso, con “Esto de la RSE explotará”. o Xavier Agullò quien expresó recientemente: “Con el tiempo pues he llegado a una única conclusión: la RSC ha muerto”.
El escéptico Jordi Jaumà, Director de Diario Responsable, quien irónicamente nos dice: “A la RSE le pasa como a la Religión católica. Muchos bautizados pero pocos practicantes reales”.
Responsabilidad ¡Social! Discurso de Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional en el Foro de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos. Ver artículo original . Ver nuestros artículos e informes sobre el proceso sobre Empresas y Derechos Humanos , que ahora mismo ofrece dos vertientes (ver aquí una noticia muy ilustrativa). Definitivamente queda atrás una RSE basada en la voluntariedad. Ver también el discurso en la presentación de la nueva versión del estándar de memorias de Sostenibilidad GRI-G4
Amigos y colegas:
Permítanme que le presente a la fuerza de trabajo mundial: 2.900 millones de trabajadores.
El 60% de los trabajadores están empleados en la economía "formal", pero la mayoría de ellos con un empleo cada vez más precario y con unos salarios de pobreza con los que no pueden vivir y mantener a sus familias con dignidad.
Incluso dentro de la economía formal hay una crisis histórica del empleo con más de 200 millones de personas desempleadas y desesperadas, la mayoría mujeres y jóvenes que nunca han conocido un trabajo digno, como el "derecho al trabajo" prevé. Muchos más han dejado ya de buscar trabajo formal.
Y además está el 40% de trabajadores que están ocupados en el sector informal, el sector de la economía de la desesperación, donde no hay derechos, ni salarios mínimos ni protección social. Esto no es sólo un problema de los países en desarrollo, ya que entre el 20 y el 90 por ciento de la fuerza de trabajo del G-20 se compone de economía informal. Se está marchitando el trabajo decente y se está marchitando la economía formal.
Pero hay algo peor: 35 millones de trabajadores esclavizados, la mayoría explotados por particulares y empresas que generan 150 mil millones de dólares de ganancias ilegales con su trabajo.
La economía en nuestras vidas.
Economía... esa sombra que todo lo cubre.
Centro de nuestro día, según parece ser.
Hasta aquellos que levantan su voz contra ella lo hacen para cambiarla, pero no de lugar.
Los que de ella viven y aquellos que la sufren, todos ellos juntos, se muestran firmes en mantenerla en ese espacio general, prepotente y falso.
Economía que llena papeles y okupa nuestro tiempo, sin permiso para ello. De ella todos hablamos, inundando nuestras cabezas de datos y palabras que tantas veces no dicen nada.
Se nos muestra fuerte y distante, compleja, difícil de entender y aun más de controlar,... salvo para unos pocos. Aquellos que regalan miedo para seguir siendo pocos.
Pero en esta historia hay, al menos, dos grandes mentiras pues en realidad:
La economía es de cada uno de nosotros. Es una herramienta que a todos nos pertenece y la debemos utilizar para nuestro bien - estar, para el bien - común.
NO es la que marca los caminos de nuestras vidas. No es omnipotente, ni la clave de lo que nos ocurre. Sin embargo permite ser controlada por una minoría frente al resto de la humanidad. Es manejable si estás entre los elegidos, nadie sabe por quién.
Nuestras vidas, al contrario, SÍ se marcan con música, poesía, cuentos, bebida y comida, humor, paisajes, lugares, tradiciones, costumbres, …. y saber popular. Tantas y tantas cosas que forman nuestra cultura.
En lo que a materialidad se refiere, las empresas deben enfrentarse a un conjunto creciente de documentos, seminarios web, publicaciones en blogs, artículos y buenas prácticas que se comparten en numerosas páginas web de sostenibilidad o de RSC. La mayoría subrayan la importancia de llevar a cabo un proceso de análisis de materialidad que incluya a los grupos de interés internos y externos, mientras que algunos pocos suelen debatir sobre una definición común de la materialidad que sirva para los diferentes marcos o estándares de reporting, como por ejemplo, GRI, IIRC o SASB. Sin embargo, pocos se han centrado en las diferentes fuentes a las que debería recurrir una empresa para llevar a cabo su proceso de análisis de materialidad, tal como hace AA1000SES.
¿Todas las empresas realizan entrevistas a sus empleados? ¿Analizan su reputación en las redes sociales? ¿Realizan encuentros individuales con sus grupos de interés externos? ¿Existen diferencias entre los diferentes sectores de actividad?
Para responder a estas preguntas, hemos elaborado un informe comparativo de la materialidad en 50 empresas de 5 sectores de actividad: servicios financieros, energía y suministro de energía, alimentación y bebidas, minería y telecomunicaciones. Hemos analizado sus informes para identificar las diferentes fuentes que utilizan y los procesos internos y externos que ponen en práctica para realizar su análisis de materialidad.
El evento del mes en Lima es la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático: COP20. Lo primero que llama la atención en las actividades públicas organizadas por el gobierno peruano y la ONU es la escasez de asistentes. En algún pabellón hay más voluntarios y hombres de seguridad que visitantes. En cualquier caso, el entusiasmo de algunos voluntarios es loable. Uno de ellos -estudiante de ingeniería ambiental- expresa su desilusión por no tener acceso a los salones donde se discuten los acuerdos, porque se realiza a puertas cerradas en “El Pentagonito” (Cuartel General del Ejército). Pero aclara el joven que igualmente le entusiasma participar en el congreso.
En un punto del recorrido hay una feria donde nativos selváticos awajún y asháninka venden ornamentos. Viki, una joven awajún que ofrece telas coloridas, me confiesa que no ha vendido mucho; pero espera que conforme pasen los días valga la pena su presencia; que ella en realidad vive en Lima y no en las comunidades de sus ancestros. Me entrega su tarjeta donde figura su email y su web. En otro pabellón, con stands comerciales, encuentro una cafetería con precios muy caros. La vendedora explica que el alquiler del espacio es alto, y su jefe ha dicho que deben recuperar la inversión. Por suerte, al lado hay otro stand donde invitan deliciosas meriendas veganas.
Finalmente atiendo unas charlas que tratan sobre desarrollo rural y energía renovable. Los ponentes son variados y aportan visiones diferentes; lo que agradezco porque evita el discurso monocorde. Un representante peruano del Ministerio de Energía y Minas explica las políticas gubernamentales sobre los asuntos del día. Su ponencia se centra exclusivamente en la electricidad. Se expresa con sentencias: “Llevamos electricidad porque es llevar el desarrollo”. También repite varias veces que los “proyectos tienen que ser rentables para ser financiados”. Imagino a J. P. Morgan diciendo cosas parecidas a inicios del siglo XX.
“¿Quién está dispuesto a desplazarse, a desaforarse, a descentrarse, a descubrirse?” – Julio Cortázar
A veces me pregunto si cuando hablamos de RSE hablamos en glíglico, ese lenguaje musical, exclusivo, compartido por los enamorados, en el que son capaces de crear su propio mundo.
Tal vez quienes nos enamoramos de la sostenibilidad y la responsabilidad social y empresarial, acabemos manejando un dialecto especial y un tanto alocado, que nos aleje del resto del mundo y, paradójicamente, nos haga estar mucho más en contacto con él. O quizás sea esa hermosa locura la más valiosa de las virtudes para conseguir el cambio que deseamos.
Como Cortázar, me cuestiono quién está dispuesta/o a desplazaRSE, a salir de su zona de confort, a dejar de hacer las cosas como siempre, a adquirir otros puntos de vista, a innovar, a transformar, a caminar al lugar donde se encuentra la responsabilidad y la justicia social.

Otro viernes sin que el Consejo de Ministros se pronuncie sobre esta tema. Todo indica que está durmiendo el sueño de los justos en algún polvoriento cajón de la Oficina Económica del Gobierno hasta que tengamos una nueva crisis, como la de Rana Plaza en Bangladesh del pasado 24 de abril, y reaparezca como sacado de la manga.
Recordemos que la elaboración del este Plan de Empresa y Derechos Humanos responde a la exigencia de la Comisión Europea de disponer allá por 2013 de planes nacionales que apliquen los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos: puesta en práctica del marco de las Naciones Unidas para proteger, respetar y remediar, aprobados en el seno del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
La elaboración del texto no fue fácil y según la Oficina Española de Derehos Humanos que realizó un excelente trabajo coordinando su elaboración donde pretendió tener en cuenta todas las opiniones existentes."No es el texto de ninguna de las organizaciones que han contribuido a su formación, sino una expresión de muchos puntos de vista." declaraban.
Sin embargo alguien hay interesado en que el Plan no salga adelante, no son ni las ONG, ni las empresas, ni los sindicatos involucrados en su elaboración.
Lo dicho: el Plan Español de Empresa y Derechos Humanos olvidado en un cajón. Lo mismo las llaves las tienen en la CEOE. aquí les dejo una copia del último borrador por si la han perdido
PNEDH borrador para Consejo de Ministros.doc via Jordi Jaumà
Quienes por su actividad profesional, como es mi caso, conozcan los variados materiales que las escuelas de negocios editan y publican sobre las nuevas filosofías en la gestión de los recursos humanos, comprobarán que, cuando se refieren a la "nueva empresa", a la "empresa abierta" e innovadora en la gestión de las personas, en su gran mayoría ignoran, o está prácticamente ausente, el papel del sindicalismo y la función de los representantes sindicales. Y de manera explícita o implícita, sostienen que en las empresas con nuevas formas y estilos de gestión participativa y abierta, los sindicatos son un agente extraño, por no decir distorsionador.