Cinco años desde su última edición, la nueva Comisión Europea convocó esta semana el Foro Multistakeholder de la RSE. Primera impresión: caras conocidas y amigos del mundo de la RSE, 500 en total, todos en la misma sala, comparando experiencias y contando las canas. Por otro lado, algunas ausencias notables, principalmente las de los sindicatos y asociaciones de consumidores. Una pena, sin duda, como lo notó en su ponencia el Presidente de CSR Europe, Etienne Davignon. Otra ausencia, la de altos cargos de la Comisión. A diferencia de otras ediciones del foro, no participaron comisarios, directores generales o jefes de gabinete. Hay muchas voces contradictorias, pero desde la Comisión nos prometen transmitir a las autoridades nuestro parecer.
Después de dos intensas jornadas, 17 sesiones y cientos de intervenciones, compartimos con vosotros algunas pinceladas de estos dos días:
1. Empresa y derechos humanos: tema clave de la agenda europea. Esto se evidenció en las varias sesiones sobre el tema y su referencia en casi todos los discursos e intervenciones. El eurodiputado Richard Howitt nos recordó que Rana Plaza puede volver a ocurrir en cualquier momento. Los procesos de diligencia debida y de remediación son esenciales. En Forética estamos colaborando con otras 10 organizaciones en Europa para acercar las nuevas tendencias a empresas en España. Si bien todos estamos de acuerdo en que es un tema clave y que requiere de mucha más sensibilización y formación, en los pasillos se habló de la necesidad de contar con un mensaje equilibrado de la Comisión que haga foco en temas domésticos o internos y temas externos.
Legislar y más legislar: Este fue un tema que surgió en casi todas las sesiones de trabajo. No hubo acuerdo, entre los que quieren más legislación y los que reclaman más coherencia y convergencia de la legislación para evitar duplicidades. El debate quedó bien centrado cuando una empresa dijo que “queremos legislación que fomente la innovación en sostenibilidad”. Los representantes de los Estados miembro tomaron nota. La carrera por la implementación y trasposición de la Directiva europea sobre divulgación de información no-financiera recién comienza. Queda mucho por definir, el ámbito de aplicación (definir empresas de interés público), asuntos de verificación y plazos de implementación. Un poco de refilón se incluyó en el debate el tema de la fiscalidad responsable y la necesidad de mayor regulación en ese sentido. ¿Mucho pedir o expectativa razonable?
Algunos bancos han vendido sus pisos problemáticos a fondos buitre. Los vendieron baratos, con familias dentro, y ahora esos fondos están empezando la sucia tarea de desahuciarlas para después poder vender los pisos con grandes ganancias.
Esos bancos ya no perderán mas reputación, quienes desahucian son otros.
El capítulo con este título forma parte del libro La RSE en perspectiva: Ideas para el diseño, implantación, desarrollo y evaluación, publicado por Alianza Social de VenAmCham y la Fundación BBVA Provincial en Venezuela, que se puede encontrar en el sitio de Cumpetere. Este nexo incluye la portada y el índice del libro y el capítulo.
Introducción al capítulo
Lo que se considera que es la responsabilidad social de la empresa ante la sociedad ha ido variando a medida que la sociedad y la empresa se desarrollan. No es un concepto rígido, invariable. No solamente varía a través del tiempo, sino que depende además del contexto en que la empresa opera y su relación con la sociedad, no solamente de su relación comercial. Pero ello no quiere decir que cada empresa puede decidir cuál es su responsabilidad, pero sí cómo y en qué medida la asume y la sociedad puede y debe decidir si ello es satisfactorio. Conviene recordar que las empresas son una creación de esa sociedad que le confiere derechos y en consecuencia le puede exigir responsabilidades.
La responsabilidad de una empresa no se implementa igual en una que opera en un país desarrollado, con leyes e instituciones avanzadas que en una que opera en zonas de pobreza con deficiencias legales e institucionales. No es la misma para una multinacional que para una PyME local. No es la misma que fue en el año 1920, que lo es en el 2014, que lo será en el 2050. Pero la responsabilidad se mantiene.
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha presentado las bases para los Premios 'cermi.es' 2015, patrocinados por la Fundación Vodafone y cuyo plazo de entrega de candidaturas estará abierto hasta el próximo 25 de julio de 2015.
El Cermi ha subrayado que estos premios tienen el objetivo de reconocer la labor realizada por la sociedad en favor de los derechos, la participación comunitaria, la inclusión y la plena ciudadanía de las personas con discapacidad y sus familias.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado con 98,2 millones de euros a 39 empresas y tres asociaciones del sector de la gestión de residuos por repartirse clientes y licitaciones de los ayuntamientos.
Siendo una de las mayores sanciones impuestas por este organismo, la mayor parte recae sobre un grupo de empresas que concentran el 75% de la sanción total. La mayor “afectada” ha sido ACS, con una multa de más de 23 millones de euros por las actividades fraudulentas de sus filiales Urbaser y Sartego; seguida del grupo FCC, con 16,88 millones; Valoriza (Sacyr) con 15,29 millones; Cespa (Ferrovial) con 13,61 millones y el grupo Saica con 5,3 millones.
Antonio Vives me dedicó una entrada en su blog (aquí), titulada “Para entender la RSE: La empresa es un mercado imperfecto”. Debo agradecerle sus comentarios, y especialmente la “corrección” que amablemente hace a la serie de entradas en este blog, “Sobre una posible crisis de la Responsabilidad Social de la Empresa”. Yo dije que la RS se debe vender sola, es decir, sin argumentos relativos al beneficio, a la reputación y a otras razones. Y Antonio replica que quizás “debería” venderse sola, pero como hay mucha gente que no la entiende y, por tanto, que no “compraría” la idea de poner en práctica la RS, habrá que utilizar argumentos de todo tipo.
Estoy de acuerdo, porque yo mismo lo he hecho algunas veces. Cada vez menos, lo reconozco, porque sospecho que la gente se queda con la idea de que la RS es rentable, o que permite ganar legitimidad, o que lava los errores pasados… y no entienden que hay que ser responsable porque esa es la “única” manera de ser un buen directivo, y de hacer de su empresa una “buena” empresa. Pero, de acuerdo, todos los argumentos de venta son buenos. Aristóteles decía que la ley servía para aprender ética, porque a fuerza de cumplir la ley por miedo al castigo, uno aprende a hacer las cosas de esa manera, y acaba aceptando que esa es la buena manera de hacer las cosas.
Uno de los métodos muy extendidos para luchar contra la corrupción son los llamados códigos de ética en todas sus modalidades. Y si bien su intención a todas luces es positiva, pregunto: ¿Estos es suficiente para terminar con este problema?
Sin querer ser pesimista creo que la respuesta es negativa. Sin embargo creo que es un buen principio para que las empresas e instituciones en general, tengan un documento que en forma explícita rechacen este tipo de comportamiento entre sus miembros.
Y creo que la respuesta es negativa, ya que la corrupción no se podrá detener con un escrito. Dicen por ahí que el “camino al infierno está lleno de buenas intenciones”. La corrupción nos remite a los valores y la cultura en general.
Tanto en México como en muchos otros países, este modelo de comportamiento se ha vuelto por así decirlo en algo natural; es decir, todos de alguna manera y en algún momento hemos realizado un acto corrupto; y si bien sabemos que no es lo correcto, lo pasamos por alto justificándolo por el objetivo que se busca. En otras palabras: “el fin justifica los medios”.
Me ha gustado la entrevista que la revista Ethic (n. 19) hace a Javier Gomá, director de la Fundación Juan March (en www.ethic.es). Los temas son variados, por lo que recojo aquí algunas frases suyas, que nos pueden ayudar.
Sobre la corrupción en España:
- “Muchas cosas que nos escandalizan merecen una lectura en varias direcciones”. Además de criticar a los políticos irresponsables, porque tienen más responsabilidades que los ciudadanos, también hay que recordar que estos tienen algunas: “todos los ciudadanos somos responsables de que nuestro ejemplo produzca un efecto virtuoso, cívico, responsable”. Y habla de la economía sumergida: no meter dinero en la caja, dice, defraudando el pago de impuestos, es también una forma de irresponsabilidad.
- “Algunas de las corrupciones que ahora nos escandalizan formaron parte durante mucho tiempo de las reglas del juego de la política, de la sociedad, por eso han pillado a tantos responsables con el pie cambiado”. Lo que parecía “normal” no lo era; eran corruptelas incluidas en la “manera normal” de hacer las cosas.
- “No me parece más corrupta la España de 2014 que la de hace diez años, al contrario, está en una catarsis general de una situación que formaba parte de las reglas del juego”.
La COP20 de Lima ha confirmado las perspectivas que había sobre ella: una cumbre sin acuerdos y un tránsito a París, donde en diciembre de 2015 se celebrará el próximo encuentro climático con la sensación de que es la gran ocasión.
Viendo lo que pasó en Copenhague no conviene generar expectativas más allá de lo razonable, y eso supone hacer un ejercicio de realismo para no llevarse a engaño y darlo todo por perdido si París no alcanza nuestros deseos.
Sin embargo, esto no significa que no debamos valorar la multitud de iniciativas para combatir el cambio climático que están surgiendo por parte de ONG, entidades de la sociedad civil en sentido amplio, empresas, ayuntamientos, etc. El cambio climático es una realidad cada vez más acuciante que ya pocos se atreven a negar, y el sentido de urgencia con que se debe actuar es reconocido por todos.
La relación entre la universidad y la empresa en cuanto al aspecto de la transferencia de conocimiento ha sido el tema elegido para el último Seminario de Ética Económica y Empresarial, que ya alcanza su vigésima cuarta edición. Para ello contamos con la presencia del científico Daniel Ramón Vidal.El excatedrático de tecnología de alimentos de la Universitat de València nos habló sobre el problema de la transferencia, luego la situación actual en España y en Europa, y por último del caso de Biopolis –empresa de biotecnología de alimentos en sentido amplio– de la cual es Director Científico y el Consejero Delegado.
El núcleo de la cuestión se trata de la maduración de las ideas. Inicialmente son desarrolladas en los centros de investigación y luego transferidas a las empresas para su potenciación y producción. “Mientras haya más cercanía entre la Universidad y la empresa, mejor” para la producción científica, nos comentaba Daniel Ramón.
“Hay ciencia mal hecha y bien hecha, la mal hecha no es posible aplicarla” explicaba nuestro ponente en cuanto a una de las aristas del problema de la transferencia. En este sentido “no hay diferencia entre ciencia básica y ciencia aplicada”, agregó. En España se hace muy buena ciencia pero existen muchos problemas burocráticos, “no estamos sabiendo transferir como país”.