Este vernao será recordado como uno de los más cálidos de los útlimos tiempos. O quizás como el inicio de una era de altas temperaturas. El estrés térmico, cuando el cuerpo no puede refrigerarse, puede desencadenar agotamiento o insolación y agravar afecciones como enfermedades cardiovasculares, respiratorias y renales, así como problemas de salud mental. La Organización Mundial de la Salud propone una serie de recomnednaciones para hacerle frente a esta situación.