El cambio climático es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Las emisiones de gases de efecto invernadero, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la acidificación de los océanos se están acelerando a un ritmo alarmante, y se necesitan soluciones innovadoras y eficaces para mitigar sus impactos. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) se presenta como una gran herramienta que puede transformar la forma en que abordamos la crisis climática.