La IA ya no es una promesa de futuro, sino una herramienta presente en escuelas, institutos y universidades. Desde la personalización del aprendizaje hasta la automatización de tareas administrativas, la inteligencia artificial está transformando la forma de enseñar y aprender. Pero su integración plantea también retos éticos, sociales y ambientales que el sector educativo no puede ignorar.