Cada vez con más claridad podemos reconocer cómo se propone el diseño de productos como vía para el emprendimiento. Una propuesta irresponsable de quien la hace en esos términos.
Cuando se diseñan productos estamos trabajando sobre una parte de la empresa exclusivamente. Creamos herramientas vacías de objetivos que esperamos provoquen una demanda o tengan la suerte de encontrarla, pues suelen ser construcciones desde la oferta. Propuestas distantes del conocimiento de la necesidad y carentes de un objetivo que le aporte coherencia, resiliencia y capacidad de desarrollo.
Ir en búsqueda de una utopía o de un sueño, es para muchos el peor error que puede cometer un ser humano o una sociedad entera, es una pérdida de tiempo.
Sin embargo, para otros el ir en la búsqueda de esa misma utopía, le da la posibilidad de ser posible y por consiguiente alcanzable, aunque lograrla no sea fácil.
Deja hablar a tu gente… ¿para qué?, preguntarán muchas empresas. Si no saben qué decir. Si van a decir tonterías. Si van a crear ruido en las redes sociales. Si no va a ser creíble… Y podemos añadir más argumentos. Todos con una parte de verdad. Pero solo una parte. ¿Por qué hay que dejar hablar a la gente? Empecemos por los argumentos teóricos. Porque la empresa es una comunidad de personas, y comunidad significa eso, comunidad, conjunto de personas que persiguen juntos un objetivo o propósito que a todos interesa, por razones distintas, pero que nadie puede conseguir por sí solo.
Mientras la prioridad fue la conquista de las libertades yo me enamoraba de mujeres a las que admiraba por su valor y por su capacidad para cuestionarme. El feminismo aporta enfoques nuevos a temas viejos.
Si no es bueno, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Tú mismo debes juzgarlo.
Hace años me dijeron que los profesores en el IESE empezamos en áreas funcionales (la economía no es funcional, pero no es un área clave en la empresa) y acabamos explicando cómo dirigir, que es lo que realmente cuenta. Hoy quiero hablar de la misión y de la capacidad que el directivo de alto nivel debe tener para enunciar, desarrollar y vivir la misión de la empresa.
Hace unos días hemos clausurado en la Facultad de Ciencias Empresariales de Málaga, el II Taller de ética empresarial. Esta iniciativa surge en gran parte, por la inquietud de los propios estudiantes. Al finalizar una de las sesiones de trabajo en el taller, me decían algunos participantes: “Esto debiera ser obligatorio para todos. No podemos salir de la universidad sin haber recibido esta formación”.

Aviso a navegantes: no soy imparcial con esta empresa, me ha enamorado. "Revalorizo la vida rural y tengo una nómina, ¿qué más puedo querer?" así describe su trabajo Juanjo Manzano, uno de los cofundadores -junto con su hermano Israel- de Alma Natura, la primera Bcorp española. Su propósito es fijar población rural. Ni más ni menos.
Cuando las compañías se plantean gestionar la información no financiera (algo necesario en muchas ocasiones debido al Real Decreto 18/2017), surge la necesidad de crear un sistema de recopilación de dicha información.