Pedaleo, pero necesito aclarar mis propias ideas. Se me ocurrió el pasado día 26 de abril, al participar en un workshop en la Universidad Internacional de Cataluña (UIC), organizado por la Cátedra de Dirección por Misiones y Gobierno Corporativo, que dirigen Carlos Rey y Miquel Bastons, que tuvieron la amabilidad de invitarme a escuchar las interesantes aportaciones de los investigadores sobre el tema, y que continuó al día siguiente, con un interesante Simposio con empresas de varios países que explicaban su manera de entender y desarrollar su misión.
Un claro ejemplo de esta dinámica es China. El país puede no ser el primer caso que nos viene a la mente en cuanto a virtudes medioambientales. En redes sociales se comparten con frecuencia imágenes de megalópolis altamente contaminadas, así como los sentimientos de ira y frustración de sus habitantes. Sin embargo, el Partido Comunista se está tomando en serio esta amenaza: se calcula que el 40% de todas las fábricas del país han echado el cierre en los últimos años, al menos temporalmente, para ser inspeccionadas, lo que ha derivado en acciones judiciales o sanciones a 80.000 fábricas a manos de la oficina de medio ambiente.
Encontrar empleo supone un reto para cualquier persona con discapacidad, pero si además es de tipo intelectual, se convierte en toda una gymkana, en casi una misión imposible. ¿Por qué? Sencillamente porque la discapacidad intelectual “se vende peor”, tiene menos “reputación social” y a su alrededor proliferan y se multiplican los prejuicios.
Gastronomía Solidaria busca el apoyo del sector gastronómico a la inclusión social a través de la formación para el empleo en el sector. Participarán más de 30 cocineros/as y representantes de sector, que cocinarán para los casi 200 asistentes, y otros 20 locales que participarán en la “Gastrorifa”.
La sentencia de La Manada seguramente se ajusta a la ley, pero si es así necesitamos urgentemente una revisión de las leyes para que las mujeres no sigamos siendo tratadas como en la Edad Media ¿A qué esperamos?
Hace unos días tuve una intervención en la World Union on Wholesale Markets Conference, en Barcelona, en la sede de Mercabarna. Se trata de una asociación de mercados mayoristas de alimentación y bebidas. Aprendí mucho, como siempre. El tema que me encomendaron era “Los mercados del futuro: eficientes y responsables”. Pero lo más interesante es que no se trata del “mercado” del que hablamos los economistas, como lugar, físico o no, de encuentro entre compradores y vendedores, sino un mercado que es también una empresa y una red de empresas.
Recientemente en una publicación que hablaba sobre una organización española dedicada a promover la Responsabilidad Social, se utilizó una frase que me resultó por demás interesante y que considero cubre mucho del fondo y trasfondo de dicha responsabilidad: se menciona que una organización tiene como principal función el generar “Entornos de trabajo emocionalmente saludables”
Yo estuve con Jordi Jaumà en un Monasterio y Aznar de Presidente. Fue en San Millán de la Cogolla. Fue… a principios de siglo - ¿2002?- y entre los asistentes recuerdo ver a Jordi y al hoy Rey de España. Era un foro de cooperación al desarrollo y yo hablaba de Responsabilidad Social Corporativa. Subí al escenario, bien pertrechado, con las botas de tacón cubano, la guitarra reluciente -con las cuerdas nuevas de la última versión de power point-. Y con el aplomo de los que creen que conocen la verdad, marqué el compás, “un, dos, tres y…” empecé el tema; “La empresa que viene”.
Propongo ver a la RSE, para añadir más confusión si es posible, como una conversación sostenida en el tiempo. Conversación no es lo mismo que un bla-bla-bla insulso. Conversación significa que se da una relación entre personas, que se involucran como personas y que comparten un reto o preocupación común. Solo gracias a esta conversación se generan iniciativas, proyectos y aprendizajes. La RSE es hacer, y en los últimos años se han hecho muchas cosas. Y normalmente decimos que se han hecho gracias a que han ido acompañadas de teoría y reflexión. Pero a menudo olvidamos que el engarce entre teoría y pràctica es justamente la conversación. Formal e informal.