En 2023, OpenAI gastó unos 2.35 mil millones de dólares entrenando GPT-4. Ese mismo año, un startup de 12 personas en Helsinki desarrolló un modelo que supera a GPT-4 en tareas específicas usando solo 15.000 dólares en procesamiento y con un uso de energía equivalente a cargar un Tesla una vez. Su secreto no se encontraba en tener más datos sino en contar con los datos necesarios, seleccionados de manera inteligente.