La movilidad sostenible, la llave para mejorar nuestro futuro

El transporte es uno de los mayores responsables de emisiones de CO2 y supone más de un cuarto de las emisiones emitidas en el país (un 27,7%), según datos del último Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Se ha convertido en la principal causa de emisión de este gas y en una de las problemáticas más complejas de abordar: existen pocas cosas más importantes que la movilidad para nuestra sociedad.

Es un hecho que la humanidad siempre ha estado ligada al transporte: la rueda, por ejemplo, facilitó el desplazamiento del ser humano, permitiéndole recorrer distancias más largas. De la misma manera, los carros a caballo fueron allanando el camino de las rutas comerciales. Esta evolución constante en el transporte ha permitido al ser humano mejorar su estilo de vida y, en general, a prosperar como especie. No obstante, desde hace unos años ha surgido un nuevo eje vertebrador en el sector: ahora, no solo basta con cualquier modelo de transporte. La movilidad del siglo XXI, además de responder a las necesidades de las personas, debe ser respetuosa con el planeta.

Las consecuencias de los gases de efecto invernadero son devastadores para nuestra atmósfera y continuarán generando estragos que pasan por desertificación hasta inundaciones. De hecho, según el Banco Mundial, en 2050 el número de personas obligadas a huir de sus tierras por sequías extremas o violentas inundaciones podría llegar a los 140 millones. Es un panorama desolador que, sin embargo, podemos ayudar a prevenir a través de cambios. Cambios en la forma que consumimos, cambios en la forma que gastamos, cambios en la forma que nos movemos. 

La movilidad sostenible es la ruta que seguir para disminuir la cantidad de gases que provocan el efecto invernadero a nuestra atmósfera. Y es que, según la OMS el uso de los vehículos eléctricos conseguirá reducir en un 88% las emisiones de CO2 de los vehículos para 2050. Es cierto que los coches eléctricos suelen ser más caros de fabricar, pero si ponemos sobre una balanza las emisiones que se generan al fabricarlo y las baterías que hay que cambiar periódicamente, al final de su vida útil un coche eléctrico siempre habrá emitido menos CO2 que uno de combustión y más si se recarga con energía 100% renovable.

Más allá de la teoría, la adopción de los vehículos eléctricos es una tendencia prometedora: se estima que en 2030 existirán casi 5 millones de vehículos eléctricos en España, de los que ahora mismo solo hay cerca 150 mil. De hecho, la Unión Europea aprobó en diciembre de 2021 el PERTE, garantizando 241 mil millones de euros de inversión en el sector. El propio Gobierno de España tampoco se queda atrás y ha confirmado una inversión de 525 millones de euros en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), destinado a impulsar estas infraestructuras. También ha incentivado la compra de coches eléctricos con el Plan Moves III que ofrece ayudas de hasta un 70% en la instalación de puntos de recarga.

No obstante, para hacer que la movilidad sostenibilidad sea un movimiento masivo que impacte al tejido social en su totalidad se necesitan soluciones sencillas, accesibles y seguras. Esta es precisamente nuestra apuesta en emovili: facilitar la instalación de los puntos de recarga así como de paneles solares. Esto permite que haya un sistema 100% sostenible ya que los coches se cargan con energía totalmente renovable, lo que contribuye a que se reduzcan significativamente las emisiones.

Se trata de un servicio ad hoc a cada cliente, en el que diseñamos e implementamos la instalación adecuada al terreno y a sus necesidades. Desde 2017 hemos instalado más de 4.000 puntos de recarga y más de 150 instalaciones de paneles solares. Pero nuestro compromiso no se queda solo ahí: también apostamos por la I+D, invirtiendo en soluciones de software. De esta manera hemos desarrollo la única app del mercado que ofrece un Asistente Energético Virtual, el cual permite a los usuarios reunir todos sus electrodomésticos en un solo servidor para ser más eficiente con el consumo de energía y, a la vez, ahorrar.

En definitiva, todos debemos unir fuerzas para ser más respetuosos el planeta, con las maravillas que engloba, y una de las formas para conseguirlo es hacernos valer de las energías limpias, sostenibles y seguras a la hora de movilizarnos. La solución la tenemos al alcance de nuestra mano, es cuestión de dar el paso hacia adelante.

* Este artículo forma parte de la Alianza entre la plataforma Empresas por la Movilidad Sostenible y Diario Responsable. Artículos relacionados:

- May López. Cuidando lo esencial

- Ramón Valdivia. Sostenibilidad humana

- Jan Choueiri. Por qué la movilidad debe dejar de ser insostenible

- Maite Manzano. La movilidad sostenible, una demanda social

-Vicente Pascual. Los talleres también apuestan por la sostenibilidad

-Cristina Lloréns Santonja. Movilidad, pero cibersegura

-José Enrique González. Bridgestone y su compromiso con la movilidad eléctrica

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