No todas son malas noticias vinculadas a la Covid-19. Las empresas y administraciones públicas que digitalizaron sus puestos de trabajo con Telefónica durante los tres meses de confinamiento, han logrado evitar la emisión de 2,2 millones de toneladas de CO2 reduciendo, además, la contaminación atmosférica de las ciudades. Este carbono ahorrado equivale a plantar un bosque de 36 millones de árboles y demuestra la gran capacidad de las nuevas tecnologías para acelerar la transición ecológica.
Telefónica ha contribuido a evitar la emisión de más de 2 millones de toneladas de CO2

Si bien el 2020 será recordado como un año particularmente negativo marcado por la pandemia de coronavirus,también debemos rescatar algunos efectos positivos de la pandemia. Este año, gracias al teletrabajo y la digitalización, los clientes de Telefónica han preservado el medioambiente. Durante el confinamiento, una de las principales medidas de contingencia fue adaptar los puestos de trabajo de sus empleados para poder así continuar con su actividad, es por esto, que el 96% de las empresas españolas han tenido que habilitar o incrementar herramientas de teletrabajo.

Ante este nuevo escenario, Telefónica ha brindado soluciones a sus empresas clientes para que hicieron posible el trabajo en remoto, con el sello Eco Smart precisamente por su impacto positivo en el medioambiente: permiten la reducción de los desplazamientos de los empleados a los puestos de trabajo, disminuyendo considerablemente el consumo de combustibles y la climatización de oficinas, lo que se traduce en menos emisiones de CO2.  De este modo, las conexiones centrales de los clientes se reforzaron en tiempo récord para soportar la avalancha de conexiones de teletrabajadores, por lo que se han incrementado por seis los servicios de DataInternet, que ofrece Internet seguro sobre una red baja en emisiones, con electricidad 100% renovable. Del mismo modo se han multiplicado por tres las solicitudes de Acceso Fijo Radio (AFR) para ofrecer accesos de respaldo o adicionales en hospitales y fábricas declaradas esenciales, evitando la entrada de técnicos de Telefónica o para áreas sin fibra.

Si bien el teletrabajo tiene muchos aspectos positivos, también ha habido algunos puntos negativos como la seguridad, que ha sido algo crítico durante el confinamiento por el aumento de los ciberataques de modo que ha cobrado importancia el acceso remoto seguro a las redes corporativas gracias al servicio ARU (Acceso Remoto Unificado), con un incremento de la demanda de más del 30% frente al mes de febrero.

Telefónica brinda este servicio, recomendado como plan de contingencia rápido, es un servicio muy efectivo y económico en costes al que todas las empresas pueden acceder. La virtualización de escritorios o aplicaciones a través de Virtual Desktop (VDI) añade seguridad al garantizar datos centralizados y securizados con acceso seguro desde cualquier dispositivo, protección central el robo de equipos o ataques ramsonware, etc.

Las soluciones de productividad y colaboración Eco Smart también han visto incrementos que en términos de emisiones de CO2 ahorradas suponen más de 98 mil toneladas, lo que equivaldría a dar 13 mil vueltas al mundo en coche. Estos servicios permiten que las personas, tanto las de dentro como las de fuera de la organización, puedan conectarse entre sí, y conectar también con el contenido que necesitan para trabajar de la mejor forma, desde cualquier dispositivo y lugar, sin necesidad de desplazamientos.

Además, para sumar a los esfuerzos formativos de las empresas, Telefónica ha realizado 23 Webinars en los que han repasado las soluciones que ayudan a la continuidad del negocio de sus clientes y varios encuentros virtuales con participación de los principales actores del mercado, donde han reflexionado sobre el aporte de la tecnología a la recuperación económica de sectores como el Turismo o Retail entre otros. Maria Jesús Almazor, consejera delegada de Telefónica España, expresó al respecto, “Durante el confinamiento todos hemos aprendido muchas cosas. Poder trabajar en unas circunstancias tan críticas, codo con codo con las administraciones y las empresas -grandes, medianas y pequeñas- clientes y no clientes, nos ha permitido conocernos mejor y aumentar nuestra confianza mutua”.

Para Telefónica poder avanzar entre todos hacia una economía baja en carbono es una prioridad. De ahí que la empresa haya adelantado a 2030 su objetivo de cero emisiones y trabaje para cumplir su compromiso global de ayudar a sus clientes a ahorrar en 2025 10 toneladas de CO2 por cada tonelada emitida por la teleco. La digitalización y los servicios Eco Smart son las palancas para abordar este desafío.

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