Luego de la llegada de la pandemia ciertas trasformaciones sociales y culturales sin dudas han venido para quedarse. Uno de los ámbitos que mayores modificaciones ha sufrido y que quizás ha cambiado para siempre es el del empleo. El inesperado experimento del trabajo a distancia superó las expectativas en el mundo entero y aunque las restricciones de movilidad se hayan flexibilizado en la mayoría de países, muchos rubros han decidido no regresar a la prespecialidad por que el trabajo en remoto presenta claros beneficios tanto para los empleados como los empleadores. Sin embargo, estas modificaciones también suponen desafíos. Para abordarlos, la agencia McKinsey ha publicado un informe en el cual reflexiona sobre el campo laboral y cuáles son sus retos de cara a la nueva normalidad en la que vivimos.