
Personas con formación universitaria, experiencia laboral previa, cualidades, ganas de trabajar y que harán crecer al resto de la plantilla buscan empresas que acepten el desafío de ofrecerles las mismas oportunidades que al resto para acceder a un puesto de trabajo. ¿Un reto fácil, verdad? Pues no hay trampa y no solo eso, sino que, si al final nos contratas, podrás convertirte en una empresa modelo, en un referente social y laboral porque habrás contribuido a la inclusión de un colectivo en riesgo de exclusión. ¿Y por qué todo un colectivo con formación, predisposición y aptitudes para trabajar se encuentra en riesgo de exclusión? Es una buena pregunta.

Todos tenemos grabadas en algún lugar de nuestro cerebro las imágenes de pueblos inundados, costas arrasadas, precarias viviendas que salen volando, cosechas arruinadas, coches que se lleva un río…. El cambio climático, es evidente, ya está aquí y en España sabemos que existe un Consorcio de Compensación de Seguros, entidad aseguradora pública estatal, que se encarga de indemnizar a los damnificados por una catástrofe natural, siempre que tuvieran contratada una póliza sobre sus bienes o sobre la vida de las personas. Se financia por una cuota que se incluye en esas pólizas y casi todos los propietarios las tienen. Pero ¿Qué pasa en el sur del mundo?¿qué pasa si los Estados no tienen recursos ni capacidad para hacer frente a una situación que no han provocado? ¿a quién reclamar si los gobernantes abandonan a su suerte a decenas de miles de personas?

A diferencia de lo que muchos creen, comprometerse con el medioambiente e invertir en acciones de desarrollo sostenible no supone grandes sobrecostes y permite ahorrar a medio plazo. La sostenibilidad es ahora más importante que nunca, no hay excusas. Desde las compañías, podemos y debemos contribuir, ya sea con grandes acciones o dando ejemplo con pequeños gestos. Utilizar energía renovable, instalar sensores de presencia o temporizadores, apagar la luz en los espacios vacíos, reemplazar bombillas por LEDS, apagar los equipos que no se utilizan o activar el modo de ahorro de energía de los que están en uso, son medidas sencillas que permiten reducir las emisiones directas por consumo de energía.