
¿Te has observado lo suficiente cuando trabajas? ¿Te detuviste a pensar qué estás haciendo más allá de los objetivos y metas propuesta por tu organización? ¿Has vinculado estos objetivos con el propósito de tu vida, con lo que estás experimentando o aprendiendo en este momento especial? Muchos emprendedores e inversores se refieren a empresas con propósito cuando sienten que están alineadas a un bien común, realizan un aporte a lo social, ambiental o contribuyen a la distribución de las riquezas, a un mundo más equitativo. ¿imaginas un equipo que más allá de metas tenga propósitos para un mundo mejor?

Nos encontramos en una sociedad en plena transición hacia una movilidad más responsable. Ante este apasionante reto, en Bridgestone llevamos años evolucionando nuestra estrategia, para ser líderes en soluciones para una movilidad segura y sostenible que nos permitan hacer frente a los grandes desafíos globales que tenemos en esta materia. Como parte de este objetivo, la apuesta por la movilidad eléctrica es ineludible y Bridgestone quiere ser un actor principal en este ámbito. El vehículo eléctrico es una gran oportunidad para reducir las emisiones de CO2, mejorar la calidad del aire y, en definitiva, conseguir hacer nuestras ciudades y carreteras más limpias y habitables.

Cada vez más personas con responsabilidades en el mundo de las organizaciones se están interesando por el nuevo modelo de gestión de empresa que he diseñado y denominado “Biomimética Organizacional”, del que puedes obtener alguna información en el libro divulgativo del mismo nombre. A título de ejemplo, comparto en este artículo algunas reflexiones que me han generado artículos diversos de diferentes ramas de la ciencia, todos ellos aplicables a la empresa desde este nuevo enfoque. Asimismo, una serie de claves para enfocar una empresa hacia la innovación evolutiva y que a la vez sea biomimética.

Quien ha visitado la curva del Níger, ese lugar donde el río más estrambótico de la Tierra cruza el mayor desierto del mundo, comprende para no olvidar jamás lo que vivir en un lugar hostil. Lo era cuando lo visitó el explorador Mungo Park, allá por finales del siglo XVIII y lo es hoy porque vida en 250 años ha mejorado muy poco.En medio de la nada, está la región de Gao, la puerta del Sáhara, cuya ciudad caravanera que en aquellos tiempos era capital del imperio Songhai, a orillas del gran río plagado de cocodrilos. Pero hoy no son los dientes el peligro de navegar por sus aguas ni el calor lo que impide caminar sus dunas.

A nadie le resulta peculiar encontrar en nuestras ciudades todo tipo de elementos que ayudan a que las personas con algún tipo de discapacidad puedan desenvolverse de una manera independiente. Semáforos con sonido, texturas especiales en el pavimento, rebajes en aceras, pasos de peatones elevados, ascensores con los pisos escritos en braille. Todos estos elementos forman parte de nuestro día a día y son claves para que dichas personas puedan acceder a espacios que antes les estaban vetados por temas arquitectónicos o sensoriales. Casi nadie, a día de hoy, discute la necesidad de incluir la accesibilidad a la hora de realizar una obra o un desarrollo urbanístico.

El día 2 de diciembre el Foro Ecuménico Social y la Fundación Internacional Jorge Luis Borges otorgaron las distinciones 2021 a organizaciones y personas por sus valiosos aportes. Desde hace 16 años, la fundación difunde la obra del autor de “El Aleph” desde su sede en la ciudad de Buenos Aires, que alberga la posesión más amada por el escritor: su biblioteca, además de organizar importantes muestras sobre Borges, conferencias y cursos, se entregan anualmente premios. Este año, se entregaron las siguientes distinciones: Premio al Mejor Reporte Social de Empresas, en su versión local y latinoamericana, el Premio al Emprendedor Solidario, el Premio Calvez a la Responsabilidad Ciudadana, y concursos de poesía y cuentos.