¿Cómo pueden contribuir las telecos a la transición climática?

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó en agosto de 2021 la primera parte de su Sexto Informe de Evaluación "AR6 Climate Change 2021: The Physical Science Basis". Estos informes evalúan la información científica, técnica y socioeconómica relativa al cambio climático y constituyeron la base de las negociaciones intergubernamentales en la conferencia COP26. Algunas de las principales conclusiones son:

  • El planeta se está calentando más rápido de lo que se pensaba, con proyecciones de 1,5°C a 1,6°C de calentamiento en las próximas dos décadas, es decir, para el mismo 2040.
  • Limitar el calentamiento a 1,5 °C es improbable a menos que se produzcan reducciones "inmediatas, rápidas y a gran escala" de las emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello es necesario un enfoque político coordinado y de todos los gobiernos, que reoriente las economías y las inversiones hacia objetivos de sostenibilidad, incluyendo el clima.

El informe ha sido calificado por el secretario general de la ONU como "código rojo para la humanidad". Es innegable que la influencia humana ha calentado la atmósfera, los océanos y la tierra, y que el cambio climático inducido por el hombre ya está afectando a muchos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos. Las empresas que cotizan en bolsa en todo el mundo emiten colectivamente casi 11 gigatoneladas de gases de efecto invernadero cada año. Esto los sitúa en una trayectoria en la que superarán su parte del presupuesto global de carbono tan pronto como en 2026. Según el IPCC, sólo hay un 50% de posibilidades de mantenerse por debajo de 1,5 grados, incluso si se cumplen los objetivos de cero emisiones netas para 2050. Por tanto, es imperativo que todos los actores -gobiernos, empresas y personas- de todas las regiones y sectores actúen ahora para lograr el cambio necesario.

Como inversores, tenemos que ampliar nuestra visión sobre el cambio climático y la demanda de acción climática de nuestras empresas participadas más allá de los sectores con altas emisiones. El sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha escapado durante mucho tiempo al escrutinio de inversores, reguladores y otros actores del debate sobre el cambio climático debido a su bajo perfil de carbono. Pero a medida que el consumo de datos crece exponencialmente, es muy probable que la huella de carbono de todo el sector crezca también. Las previsiones de los expertos apuntan a que el uso de Internet aumentará anualmente entre un 30% y un 40%, lo que implica que el tráfico de Internet será 30 veces mayor que el actual en tan sólo 10 años.

En su informe anual de actualización de enero de 2020, la Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones (ETNO) afirmó que todo el sector de las TIC genera entre el 2% y el 4% de las emisiones mundiales de GEI (gases de efecto invernadero). En comparación, el sector de la aviación tiene algo menos del 2% de la huella mundial de emisiones y la producción de acero representa algo menos del 3%, lo cual es una razón de peso para analizarlo más de cerca.

El sector de las TIC es muy amplio y, aunque las fronteras se difuminan, las empresas de telecomunicaciones están en el centro de la revolución digital. Las empresas de telecomunicaciones son responsables por sí solas de hasta el 40% de las emisiones del sector de las TIC, lo que representa alrededor del 1,5-2% de las emisiones mundiales de GEI. Casi toda la huella de carbono del sector de las telecomunicaciones procede de las redes, tanto fijas como móviles. Se trata de un ámbito importante en el que las estrategias climáticas efectivas de estas empresas contrastan con las de las empresas tecnológicas, para las que los centros de datos son una fuente importante de emisiones de GEI. Los riesgos físicos del cambio climático pueden ser importantes, ya que el sector de las telecomunicaciones cuenta con una cantidad significativa de activos de infraestructuras.

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