A propósito de mi columna anterior sobre la Justicia Social y el desafío de vivir sin Juicio…o al menos dejar de sufrir por las “injusticias sociales” ¿Si cambiamos el enfoque y en lugar de ver un mundo con cada vez más injusticias, nos atrevemos a observar y aceptar la perfección en cada cosa que vemos? ¿Si dejamos de ver la justicia social solo como una diferencia de acceso al tener? Más allá de que no podría ser sostenible: ¿Sería el mundo más justo si todos pudiésemos vivir como ricos? ¿acaso sería justo expropiar al quien más tiene para darle al pobre? ¿Podemos cambiar el enfoque y dejar de sufrir por un mundo injusto? comprender que cada ser está realizando el aprendizaje que le toca para su estadio de evolución? ¿Podremos ver a la vida en la tierra como una escuela donde cada quien tiene cerca al mejor entorno que podría tener para realizar su aprendizaje y hacer su evolución?
¿Qué es para mí la Justicia Social? (II entrega)

¿Será que pobres y ricos están haciendo una experiencia y un aprendizaje sobre el “tener”? ¡Un Juez es justo al enviar a una persona a que se pudra en la cárcel o a una silla eléctrica? ¿aportan los sistemas de justicia a la construcción de una sociedad más justa? ¿una sociedad sería más justo si todos acceden a internet teniendo igualdad de oportunidades para acceder a la información?

¿Cómo sería observar a la justicia social desde la Ley natural y no desde el derecho positivo? Los humanos vibramos en continua destrucción. Creemos que quien llega al final con más gana. Creemos que para brillar hay que opacar a los demás.Creemos que es mejor ser alto que bajo, que es mejor ser joven que viejo, creemos muchas cosas erróneas.

Creemos que damos más de lo que recibimos. Llegamos a esta vida sin nada y recibimos mucho más de lo que somos capaces de dar a lo largo de nuestra existencia. No queremos que el otro nos quiete energía, que nos agoten con demandas por que no tenemos conciencia de que estamos conectados a una fuente infinita de energía. Nos hace más felices dar que acumular, tanto cosas materiales como no y aún estamos convencidos de lo contrario.

No somos capaces de ver que todos los días estamos llenos de oportunidades de dar y oportunidades aprender, oportunidades de trabajar en nosotros mismos, en ser responsables de nuestros actos Pensamos que los otros deben aprender negando la posibilidad de mirarnos y hacernos cargo.

Si dejamos de vibrar en la destrucción y el victimismo y comenzamos a vibrar en el amor, asumiendo que el mundo es perfecto, que nos otorga a cada uno oportunidades infinitas de expandirnos, podremos dejar de medirnos.

Si miramos con la misma compasión al pobre que no puede aprender a tener como al rico que no puede aprender a vivir sin tener. Es la misma lección. Podríamos darnos cuenta de que la Justicia Social es una construcción mental, producto del vivir en total desconexión, del vivir en un sistema dual, del bien y el mal.

Con este enfoque podremos tomar conciencia de lo perfecto del universo, experimentar la aceptación y el concepto de Justicia Social será solo una ilusión.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top