
El voluntariado es una actividad muy valorada en todo el mundo, más aún en un contexto como el actual, marcado por múltiples crisis. Esta actividad permite a las personas ayudar a su comunidad y contribuir a causas importantes. Sin embargo, en algunos casos, el voluntariado puede ser mal utilizado y convertirse en una práctica que daña a las personas que se supone que se están ayudando. Muchas veces, proyectos con gran potencial, pero mal gestionados, acaban generando un impacto negativo. El voluntariado no es solo la alegría que se ve en las fotos divertidas de diferentes grupos. El voluntariado todavía adolece de una mirada más profesional, más técnica, por lo que su efecto podría ser mejor y más duradero. Es preciso hacer un cambio de paradigma para que realmente sea usado como la herramienta transformadora que realmente es.

En estos años, con el auge de la inversión sostenible, la industria financiera se está enfrentando a la medición del desempeño extra financiero de las compañías. Es un tema complejo, por lo difícil de estandarizar y de medir que son muchas de las métricas relevantes. Aun así, asistimos al esfuerzo de la industria por intentar crear ratings, y por medir el impacto de las inversiones. Esa complejidad viene por ser un campo mayormente cualitativo, que se mueve en el ámbito de las historias. Pero, las historias vencen.

El 66% de los trabajadores españoles experimentan estrés en el trabajo al menos una vez por semana. Un 25% de las bajas laborales son por estrés. Si bien estas son solo la punta del iceberg, lo que se ve cuando las personas ya no aguantan más. Antes hay todo un proceso de deterioro emocional, mental y físico de la persona. Muchas están aguantando en silencio sin solicitar la baja, soportándolo con medicación u otros paliativos que a la larga acaban empeorando la situación. Una cuarta parte de los empleados en nuestro país recurre al consumo habitual de sedantes, según una reciente encuesta de la Universidad Autónoma de Barcelona. Es urgente un pacto de salud laboral con un compromiso “cero emisión de estrés.”