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Los ocho debates en torno al liderazgo

La transformación de la sociedad actual no parece discutible. La única controversia vendría de la diferente percepción que se tiene respecto a las consecuencias de dicha modificación, sea beneficiosa o perjudicial para el ser humano. El management lleva más de cien años utilizando el liderazgo como fórmula. Su capacidad para influir en otros a partir del uso de ciertas habilidades se ha ido adaptando. En este desenfrenado siglo, el liderazgo asiste al debate sobre una serie de factores que influirán en su inmediato futuro.

Ser inspirador

El ser o servir de ejemplo no es suficiente. Inspirar trasciende y se relaciona con convertirse en referencia o en modelo a seguir.

Proximidad física

El líder veía lo que hacían sus seguidores y era visto. El ejercicio del liderazgo se retransmitía en directo, sin apenas interferencias. Ahora el liderazgo se ejerce, también, desde la distancia.

Liderazgo remoto

Las incorporaciones de distintas herramientas de las tecnologías de la información y comunicación desde finales del siglo pasado han reorientado la relación entre el líder y sus colaboradores. La covid-19 con su irrupción disruptiva ha demostrado, a la fuerza, que el liderazgo se puede ajustar a distintos espacios y lugares. 

Posición física

El líder ocupaba, normalmente, un espacio más grande, diáfano y confortable. Llegar a ese lugar suponía alcanzar un anhelo para quién lo lograba. Ahora, el liderazgo no se distingue por el uso de mayor espacio físico.

Gestión de talento

Los colaboradores cuentan con competencias y conocimientos para desempeñar con esmero su trabajo. En algunos casos, conocen mucho mejor los asuntos que el líder. No obstante, el líder no corre ningún peligro. Un menor conocimiento no le supone ningún riesgo, al contrario, le permite alcanzar más y mejores resultados.

Mezcla generacional

La convivencia en el mismo espacio laboral, aunque sea virtual, de varias generaciones se puede vivir desde polos opuestos: o bien como una amenaza o barrera, o bien como una oportunidad sana de intercambio de conocimiento y apoyo, en la que cada generación pone lo mejor de si misma al servicio de las otras. El líder debe de extraer un beneficioso partido de la mezcla de diferentes habilidades.

Respecto por el entorno

Los criterios ESG afectan al liderazgo. Los crecimientos empresariales a cualquier precio no se asumen de igual manera. Y los consejos de administración y los equipos directivos deben de contar con representación femenina por la propia fuerza de los hechos. La conciliación de la esfera laboral y personal se abre paso sin discusión como un método de aleccionar al talento y un método distintivo de la firma.

Organización del trabajo

La organización del tiempo de trabajo, determinada en su mayor parte por la propia organización, dificulta la autonomía y la flexibilidad en la toma de decisiones. No obstante, la imposibilidad de acceder a recursos tecnológicos o la remisión de correos electrónicos a partir de una determinada hora, sugieren que cierto orden ayudará a evitar un caos horario perjudicial para el trabajador y nocivo para las relaciones con su jefe. 

Conclusiones

El liderazgo se debe mover hacia un enfoque integral e integrador. Debe estimular el crecimiento profesional y personal. El propósito, que abastece de energía a las personas y a los equipos porque les orienta, se potenciará con el reconocimiento de lo que se hace. El líder deberá compartir el éxito, no atribuírselo. El líder respeta los tiempos y las maneras de los seguidores y exige desde la comprensión.

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