La ONG cuenta con dos empresas de inserción: Comidissimo, que ofrece servicios de restauración para colectividades y catering para eventos, y WIP, que proporciona servicios de limpieza integrales para todo tipo de instalaciones. El 83% de las personas que salieron de las empresas de inserción lo hicieron con un trabajo en el mercado laboral ordinario.
HOGAR SÍ avanza en la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión

En HOGAR SÍ trabajan diariamente para que ninguna persona viva en la calle. Se trata de una entidad de iniciativa social, no lucrativa, independiente y plural, de ámbito estatal creada en 1998. Pero su misión va más allá de acabar con el sinhogarismo, desde hace más de una década HOGAR SÍ apuesta por las empresas inserción con el objetivo de contribuir a la construcción de una sociedad más justa mediante la creación de oportunidades de empleo para personas en situación de sinhogarismo o situación de exclusión socioresidencial, aportando, al mismo tiempo, alternativas de compra socialmente responsable.

Alfonso Quecuty, director de Unidad de Economía Social explica que “La vida de muchas personas sin hogar está marcada por la crisis económica, el paro de larga duración y la precariedad. A través de nuestras empresas de inserción queremos garantizar la inserción sociolaboral de las personas sin hogar mediante un empleo estable y digno”. Se denomina economía social al conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que persiguen tanto el interés colectivo de sus integrantes como el bien económico y social. “El enfoque de Economía Social de HOGAR SÍ es el desarrollo de actividades económicas que contribuyan a la solución de problemas sociales a través del empleo persiguiendo a su vez la sostenibilidad económica”, explica Quecuty.

La clave del éxito de los procesos de inserción es el desarrollo de acciones personalizadas de acompañamiento y refuerzo, con base en un esquema de competencias estructurado en tres grandes áreas: personales, sociolaborales y técnico-profesionales (aspectos referidos a los contenidos específicos de una profesión). Los procesos duran entre seis meses y tres años y tienen como objetivo la mejora de la empleabilidad. Desde la creación de las empresas en 2006, 90 personas en situación de vulnerabilidad han ocupado un puesto de inserción.  

En nuestro país las empresas de Economía Social representan el 10% del PIB y generan el 12,5% del empleo indirecto y el 6,74% del empleo directo. Además, contribuyen a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la Agenda 2030, principalmente al 1, al 5, al 8, al 10 y al 12. Sin dudas, desde estas empresas se realiza una labor de prevención de la pobreza, ofreciendo a las personas en situación o riesgo exclusión una vía de inserción socio laboral, contribuyendo al ODS 1. En línea con el ODS 5, tienen un compromiso claro con la igualdad de oportunidades, enfocando la presencia y participación de mujeres y hombres en las entidades y la gestión de los recursos humanos desde una perspectiva de género.Cabe destacar que las empresas de inserción posibilitan el acceso al empleo de colectivos desfavorecidos, mediante el desarrollo de una actividad productiva y remunerada, que tiene como fin la incorporación final de estos colectivos a la economía convencional. Deben tener en su plantilla al menos un 50% de trabajadores en inserción y tienen limitado el reparto de beneficios. 

Concretamente, WIP Servicios y Comidissimo generan empleo y contribuyen de forma directa a la disminución de la desigualdad y la vulnerabilidad social, a la vez que garantizan el acceso a derechos como el trabajo o a la vivienda. Actualmente en las plantillas de las empresas hay 28 personas de las cuales 16 tienen un contrato de inserción o están llevando un proceso de acompañamiento para la mejora de sus competencias laborales. Asimismo, en 2021 se generaron 16 puestos de empleo protegido y el 83% de las personas que salieron de las empresas de inserción lo hicieron con un trabajo en el mercado laboral ordinario.

Durante los dos o tres años que permanecen las personas trabajadoras en inserción en el programa cuentan con un contrato laboral remunerado y de forma paralela reciben un acompañamiento sociolaboral personalizado con el que mejoran sus competencias profesionales, sociolaborales y personales. “El objetivo es que al finalizar su paso por la empresa de inserción la persona consiga un empleo estable en el mercado de trabajo ordinario, y con ello tener una base sólida que le permita salir de la situación de exclusión”, asegura Quecuty.

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