
En la búsqueda de un enfoque empresarial responsable y sostenible, la convergencia entre Compliance y los criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) ha emergido como un componente crucial. La integración efectiva de ambas disciplinas no solo garantiza la conformidad con las normativas legales, sino que también impulsa prácticas empresariales éticas y sostenibles.

La brecha entre ricos y pobres en el mundo sigue creciendo año tras año. Mientras que el número de multimillonarios, actualmente 2.781, representa solo el 0,000035% de la población mundial, estos poseen aproximadamente el 46% de la riqueza global. En contraste, 700 millones de personas, el 9,2% de la población mundial, viven en extrema pobreza, con menos de 2,15 dólares al día.

Mucho se viene hablando, analizando y discutiendo sobre la crisis de la democracia, en tanto erosión de las prácticas y de las instituciones de la democracia liberal que rige desde hace décadas en la mayoría de los países del hemisferio occidental. En contraste con la tendencia de hace algunas décadas, en que varios países del Sur de Europa, de América Latina y de Europa del Este vivieron un proceso de democratización, transitando desde las autocracias a las democracias, parece que ahora estamos viviendo el proceso contrario, el del deterioro democrático, jalonado por diferentes “episodios autocráticos” que suelen iniciar gobiernos elegidos en elecciones democráticas y que se lleva a cabo de forma paulatina y hasta clandestina.

Una vez más, esta reflexión gira alrededor de la Naturaleza, o, mejor dicho, de lo que podemos aprender de la naturaleza. La Biomimética Organizacional, como modelo de gestión de empresa, se basa en emular a la naturaleza y bebe de fuentes tan dispares como Arquitectura, Biología, Derecho, Ecología, Economía, Ética, Filosofía, Ingeniería, Literatura, Management, Neurociencias, Pedagogía, Psicología, Robótica, Sociobiología y Sociología. Ya sabes que, como decía Ortega y Gasset, la sabiduría no se obtiene encerrándose en la propia especialidad, sino abriéndose a otras por alejadas que parezcan de ella.

La integración de la sostenibilidad y la solidaridad en el ámbito empresarial es una necesidad ética y una estrategia inteligente para asegurar un futuro próspero y equitativo. Las empresas desempeñan un rol fundamental en la promoción del desarrollo sostenible, actuando no solo como motores económicos, sino también como actores responsables capaces de generar cambios positivos en la sociedad.

Cuando nació Fundación Randstad, hace ahora 20 años, la forma en la que era entendida la discapacidad distaba mucho de cómo lo es en la actualidad. Y es que, entonces, ni estaba entre los asuntos prioritarios sobre los que trabajar, ni se la esperaba. Sin embargo, a lo largo de estas dos décadas de camino, hemos sido testigos de cómo la discapacidad ha dejado de ser ignorada para pasar a formar parte de los temas de la agenda pública de manera más o menos recurrente.

En las últimas décadas, el rápido crecimiento de las ciudades ha planteado un desafío en términos de movilidad y planificación urbana. El aumento constante de la población y, en consecuencia, el de sus desplazamientos ha saturado la infraestructura vial, provocando problemas de tráfico, elevando la contaminación atmosférica y sonora y afectando a la calidad de vida de los ciudadanos. Ante esta realidad, las ciudades se han visto obligadas a revisar sus estrategias de movilidad, priorizando la planificación de servicios públicos eficientes.

En el ámbito de la electrónica de consumo, la sostenibilidad enfrenta numerosos desafíos complejos, destacando la necesidad urgente de implementar sistemas digitales que faciliten los procesos de economía circular. La obsolescencia programada sigue siendo uno de los problemas más críticos, ya que muchos dispositivos están diseñados para tener una vida útil corta, generando una gran cantidad de residuos electrónicos.

Desde hace siglos, la humanidad y las diferentes civilizaciones que han existido han reflexionado en torno al concepto de circularidad. Desde el mito de Ouroboros en Egipto al calendario maya, pasando por la rueda de la vida budista, nos hemos basado en el concepto cíclico para explicar la vida y la naturaleza.

En la actualidad, la movilidad urbana se enfrenta a desafíos significativos: congestión, contaminación y un consumo energético insostenible. Sin embargo, estamos al borde de una transformación profunda, impulsada por la combinación de innovaciones tecnológicas y un rediseño urbano inteligente. Para rediseñar las ciudades del futuro, sostenibles, eficientes y habitables, debemos integrar estos dos enfoques de manera sistémica.