
La tecnología y el medio ambiente mantienen una relación de amor y odio. Tradicionalmente, se suele incidir más en las repercusiones ambientales negativas que tiene el desarrollo tecnológico. El simple uso diario de dispositivos electrónicos, tan presentes en nuestro día a día, conlleva un consumo energético y de materias primas con importantes impactos paisajísticos y climáticos. Sin embargo, la tecnología también brinda oportunidades para ayudar a la protección del medio ambiente. Veamos algunos ejemplos a continuación. Uno de los primeros términos a los que se puede acudir en esta materia es el de transformación digital.

Me pregunto muchas veces en qué momento normalizamos ciertas conductas en las redes sociales. ¿En qué momento nos ha parecido normal que mostremos y expongamos a los menores en redes sociales? ¿En qué momento nos ha parecido normal que además se utilicen como reclamo de marcas y publicidad? Estas preguntas no pretenden demonizar a las redes ni a un sector como el de la publicidad que obviamente debe usar menores en su actividad. Los menores forman parte de la sociedad, y como tal, no les podemos excluir de ella, deben aparecer en la misma. Pero esto no significa que se deban normalizar ciertas conductas.