
La Madre Teresa, que es con el sobrenombre con el que la albanesa Agnes Gonxha Bojaxhiu se sintió más cómoda a lo largo de su dilatada biografia, fue una monja católica de origen albanés naturalizada india, que fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad en Calcuta en 1950.Su apariencia frágil, encorvada y diminuta escondía la mayor de las fortalezas jamás conocidas. El instrumento que utiliza para cambiar el mundo fue la caridad. La caridad es la virtud de amar al prójimo incluso sobre sí mismo.

En la sociedad actual la innovación se ha convertido en un motor de desarrollo y cambio, y es un elemento clave para definir la competitividad de las empresas. Tradicionalmente, la innovación empresarial tenía lugar en los departamentos de I+D de grandes corporaciones, pero la explosión del fenómeno emprendedor y los múltiples ejemplos de startups disruptivas que han modificado completamente las dinámicas de muchos sectores económicos, han cambiado el foco de atención del “elefante” a la “gacela”.

Publican los periódicos que el señor Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, superada la primera fase de la pandemia, se acerca a Creso (siglo VI a.c.), el último rey de Lidia, al que se consideraba el hombre más rico del mundo en un país de gran prosperidad. La fortuna personal de Bezos (descontado el pellizco que le supuso el divorcio de su esposa) asciende a 172.000 millones de dólares, que se dice pronto. La cifra representa un nuevo récord para la persona más rica del mundo y se asienta en el aumento del valor de la acción de la compañía de venta on line, consecuencia de que durante el confinamiento la gente se ha vuelto loca comprando las cosas más peregrinas en Amazon. Para hacernos una idea, Bezos tiene más dinero que el PIB anual de Uruguay y Paraguay, sumados y multiplicados por dos.

El programa en el que se enmarcan “Dóna Emprén”, llevado a cabo entre la Fundación Novaterra y Caixa Popular, fomenta el autoempleo y la igualdad de oportunidades de mujeres con poco acceso al crédito, inspirado por el modelo de microcréditos del Nobel de la Paz Muhammad Yunus.
Caixa Popular destinará el 0,7 % de los beneficios obtenidos por las compras que se realicen con la nueva “Tarjeta Dóna” a proyectos como éste, que promueve la igualdad de género.

Antes del COVID-19, el teletrabajo representaba tanto para los empleados como para las organizaciones que ya lo aplicaban, una mejora de las condiciones laborales de los empleados, una mejora en su bienestar laboral. ¿Qué ha cambiado para que ahora y en parte de la sociedad se considere como un beneficio que únicamente afecta a las empresas?. ¿Se debe obligar por normativa legal a compensar los gastos a los trabajadores sin tener en cuenta los ahorros que le suponen?

Empresas de todo el mundo están buscando respuestas a las disrupciones y dificultades que el Covid-19 ha supuesto para sus cadenas de suministro. Lo que está claro a estas alturas es que cuánto más frágiles en derechos humanos son las cadenas de suministro, más riesgo suponen para nuestros negocios.

Una de las preocupaciones que afrontan las familias en los meses de incertidumbre que se avecinan es la que se refiere a la conciliación de las tareas laborales y domésticas. Si en circunstancias normales, muchos trabajadores- especialmente trabajadoras- encuentran dificultades para compaginar estas dos realidades, la situación generada por la pandemia ha convertido la necesidad de equilibrar trabajo y familia en un reto insuperable para algunos.

Hay cosas en la vida que se convierten en verdaderos “antes y después”. Un accidente, la pérdida de un conocido, o un familiar, un revés inesperado en el comportamiento de alguien que creías tu amigo, una gran decepción laboral. El Covid19 es uno de esos “antes y después”. En este caso, “algo” que ha afectado a toda la sociedad en su conjunto, y a millones de individuos a modo particular.

El año 2020 está marcando un antes y un después en la forma en la que entendemos nuestro papel en la sociedad y nuestra responsabilidad como ciudadanía y como organizaciones. La pandemia es solo uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos y, mientras intentamos gestionar sus consecuencias en la economía o el empleo, no debemos olvidar las otras grandes problemáticas que amenazan la estabilidad social, política y económica como la emergencia climática o el aumento de las desigualdades sociales.

Dicen que la curiosidad mató al gato, pero no estoy muy segura: o la curiosidad no mata o yo no soy gato (aunque comparta con los gatos el 90% del genoma). Así que me permito ser curiosa y husmear periódicamente a la caza de nuevos descubrimientos científicos que ayuden a seguir mejorando los comportamientos de las personas, en las empresas y en la sociedad en general.