Los valores asociados a la Responsabilidad Social Corporativa son éticamente correctos y además generan ventajas competitivas determinantes para las organizaciones que los implementan.
Estamos convencidos de ello y, por ese motivo, hemos presentado una proposición no de ley para instar al gobierno autonómico a elaborar un marco estratégico de RSC en la Comunidad de Madrid que contribuya a mejorar la competitividad empresarial.
Esta iniciativa parlamentaria da continuidad al conjunto de medidas que ya anuncié en Diario Responsable, relacionadas con la aplicación de los criterios ESG, la economía circular, la apertura de dominios a la innovación, las finanzas responsables o la innovación social que incorporamos al dictamen de recuperación e impulso de la actividad económica y social de la Comunidad de Madrid, debatido en la Comisión de Estudio creada al efecto en la que escuchamos la opinión experta de diferentes actores del sector.
Sin duda, son muchas las empresas y entidades del tercer sector españolas que desarrollan estrategias de responsabilidad social y sostenibilidad, algunas de ellas siendo pioneras y referentes globales.
Sin embargo, en muchas ocasiones las organizaciones nos habéis trasladado que la regulación y la actitud que habéis encontrado en las Administraciones Públicas no facilita -o incluso en algunos casos obstaculiza- el desarrollo de dichas estrategias y propósitos. En consecuencia, esta era una deuda pendiente, también de la Comunidad de Madrid, que nos hemos propuesto resolver.
Por ese motivo planteamos respuestas a dos preguntas básicas ¿Cómo pueden las Administraciones Públicas tener una actitud positiva hacia las organizaciones responsables y sostenibles? y ¿Cómo pueden avanzar las instituciones públicas en la incorporación de los criterios ESG en su funcionamiento cotidiano?
Sin duda, la respuesta completa a estas preguntas es muy ambiciosa y, por tanto, conviene marcarse hitos intermedios en los que trabajar y tener éxito hasta llegar a la meta final.
En este sentido el siguiente hito que nos hemos propuesto es abordar un marco estratégico con tres pilares.
El primer pilar es fomentar la incorporación voluntaria de los criterios ESG en las empresas; definir, reconocer y generar una actitud positiva hacia las empresas con impacto; y reforzar el compromiso con el consumo responsable. Asimismo, planteamos fomentar el emprendimiento y la innovación social como alternativa de proyecto profesional con y sin ánimo de lucro.
El segundo pilar es atraer y fomentar la inversión socialmente responsable en el marco de la Fundación Madrid por la Competitividad, para hacer de la Comunidad de Madrid un referente europeo por su impacto a largo plazo sobre el empleo y la sostenibilidad.
El tercer pilar es acelerar la integración de los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en la gestión de la Comunidad de Madrid, muy en particular en la contratación pública para que en los procesos de licitación también sea determinante la aportación de valor social y ambiental.
En el pleno de la Asamblea de Madrid del jueves 18 de marzo defenderemos esta proposición y confiamos encontrar un amplio respaldo parlamentario para facilitar la transformación hacia una economía más responsable, sostenible e inclusiva.