Un tión, es un tío muy grande, y eso es lo que era Jordi y seguirá siéndolo.
Jordi, un tión

Cuando el viernes 29 me enteré por la mañana de tu ausencia, no lo quería creer y sigo sin hacerme a la idea de que ya no estés aquí, “hermoso”. Desde entonces no he parado de leer casi todos los tuits y mensajes en tu recuerdo y los artículos de corazón que te han ido escribiendo en Diario Responsable tantos amigos que has ido haciendo durante estos años que mantendrán vivo tu propósito, el de luchar por la justicia social.

Has sido un tejedor de redes como te ha definido Lydia Aguirre en un maravilloso artículo. Has conseguido unir a tanta gente del mundo de la Sostenibilidad que, posiblemente, no eras consciente de esa capacidad de unión que habías logrado entre diferentes personas, aunque la Red_Responsable siga creciendo. Recuerdo que decías que Diario Responsable lo conformaban las 7.000 personas que están en la Red_Responsable y que pueden escribir cuándo quieran y de lo que quieran, pero con respeto. Y ese es el mayor intangible de tu diario, la diversidad de la RSE.

Has sido capaz de crear las MAJ, las Muy Amigas de Jordi, ese grupo de WhatsApp y de la vida real que sólo lo podrías haber creado tú y de reunir al talento femenino de la RSE. Todavía recuerdo la copa de la Navidad de 2018 de tu querida Fundación Rafael del Pino a la que me acerqué a verte y las MAJ presentes allí te despidieron cantando a carcajadas la canción de Sorpresa Sorpresa “Acompáñame, una noche más…” cuando cogías el taxi adaptado camino a Toledo para continuar con tu rehabilitación.

Me pasa como a Marta de la Cuesta, que me ha costado un tiempo escribir estas palabras por pudor y por un sentimiento de dolor y de saber que ya no estás aquí, porque como cantaba Camarón, estabas “enamorado de la vida, aunque a veces duela”. Es egoísta decirlo, pero sabes que para mí has sido un ejemplo de superación y de ganas de vivir a pesar de las adversidades. Todavía recuerdo cuándo te fui a ver una tarde al Gregorio Marañón y probamos una caja de bombones de chocolate que me dijo Almudena que era lo que mejor te podía ir en ese momento. Y me sorprendió tú ánimo y actitud vital.

Ya cuando estabas en Toledo fuimos a verte José Illana y yo y nos pegamos un buen homenaje en un asador vasco que conocías y hablamos de la vida, de las dificultades y de los sueños y como dicen en mi pueblo, echamos un buen ‘parlao’. Se me quedó grabado cómo manejabas, no te quedaba otra, tu nueva compañera de viaje: la silla de ruedas. Y cuando te ayudamos a subir y bajar de mi coche, con unas risas de por medio, pensé en lo fugaz de nuestras realidades. Lo sigo pensando.

La verdad que me arrepiento de no haber comido más contigo durante el último año por el día a día, que muchas veces nos aparta de otras cosas importantes. Así que quedará esa comida pendiente como hablamos durante el confinamiento y que nos debíamos de Navidad. Estabas orgulloso de los dos webinars que habíais organizado. Te comenté que sólo pude ver el primero, que me encantó, y que estabas total con el fondo de la playa paradisiaca y que te vi contento. Me dijiste: “Salió de puta madre”. Es que en Madrid ya no se presentan libros, se imparten varios seminarios al día, comentamos entre risas. Te pregunté si ibas a hacer más webinars y ya tenías en mente uno sobre mujeres y talento RSE. Así que Almu, ya sabes, tendrás que elegir entre las MAJ.

Durante la pasada década no nos perdíamos casi ningún evento de RSE y el roce hizo el cariño y nos respetábamos y admirábamos. Tú me lo decías más, pero el sentimiento era mutuo. En una de las primeras ediciones del Congreso de RSE de Zaragoza te inventaste la palabra “coopetir” de cooperar y competir sobre el papel de los medios de comunicación especializados en Sostenibilidad en una conversación con José Mariano Moneva. Recuerdo el primer RSE Encuentro de 2014 en Villarreal en el que tenías que moderar un diálogo entre Adela Cortina y Juanjo Almagro y se te pegaron las sábanas, pero de allí te llevaste a tu primer compañero, Nacho Cayetano por recomendación de Carmen Martí. En el AVE de vuelta, entre risas, Juanjo nos dijo que para lo que querías a Nacho era para levantarte más tarde. También recuerdo ese viaje a Doñana con Heineken en el que pasamos un poco de calor en junio, pero que fuimos unos privilegiados por disfrutar de ese paraje casi para nosotros y de ver pisadas de linces. O del viaje a Bruselas en noviembre de 2014 con DIRSE en el que nos pegamos un buen madrugón y en el que perdiste la cartera en Barajas, aunque a la vuelta, creo recordar que la tenías en el coche. O del Sustainable Brands Barcelona 2016 cuando en la foto de familia fuiste el único que te hiciste un selfie mientras todos posábamos para el recuerdo.

Por último, seguro que estarás orgulloso de las palabras que han escrito de ti, Almu, Brezo y Clara. Has tenido que ser un buen compañero de trabajo y eso siempre es importante.

Ya me sabe mal que tengas que ver mi primer artículo en Diario Responsable desde el cielo de la Sostenibilidad, pero estas palabras me han salido del corazón y es mi pequeño homenaje para ti. Cuenta tu amigo Ciro Artigot que os quedaba un proyecto para “haceros ricos”, pero tú mayor riqueza ha sido la de reunirnos en torno al calor de Diario Responsable. Por eso y, por otras muchas cosas, para mí eres un tión.

#VuelaAltoJordi

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