
Terremotos, inundaciones, incendios, sequías y fenómenos meteorológicos extremos vuelven a poner a prueba la capacidad de respuesta de países de todo el mundo. Ante un riesgo de desastres cada vez más costoso, la inteligencia artificial comienza a ganar terreno como herramienta para anticipar amenazas, mejorar las alertas y tomar decisiones con mayor rapidez.

La crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los recursos naturales y el aumento de las desigualdades están acelerando el debate sobre cómo producir, consumir y generar prosperidad. Frente a un modelo económico que muestra crecientes tensiones ambientales y sociales, diferentes enfoques vinculados a las nuevas economías plantean la necesidad de incorporar la sostenibilidad y la responsabilidad empresarial al centro de las decisiones.

Los conflictos prolongados, las catástrofes relacionadas con el clima y la reducción de la financiación internacional están llevando al sistema humanitario a uno de sus momentos más difíciles. Más de 240 millones de personas necesitan ayuda en 2026, mientras quienes trabajan sobre el terreno afrontan una inseguridad creciente. En este escenario, la Unión Europea reivindica la necesidad de proteger a las y los trabajadores humanitarios y mantener el apoyo a las poblaciones más vulnerables.

La Organización Mundial de la Salud reclama superar una visión de la salud femenina centrada casi exclusivamente en la maternidad. Diagnósticos tardíos, menor representación en la investigación clínica, diferencias territoriales, enfermedades crónicas y violencia de género revelan brechas que acompañan a las mujeres durante toda su vida.

La séptima edición de su Programa de Crecimiento incorpora cuatro proyectos tecnológicos de España, Alemania y Argentina orientados a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y las personas mayores. La iniciativa, que este año refuerza su dimensión internacional, suma ya 26 emprendimientos apoyados y ha contribuido a movilizar 28 millones de euros de financiación pública y privada.

España figura entre las economías europeas más expuestas a los efectos del calor extremo. Un análisis de Triodos Bank calcula que las altas temperaturas y la sequía de este verano podrían restar alrededor de un 1,1 % al PIB de la Unión Europea, unos 200.000 millones de euros, una pérdida suficiente para neutralizar el crecimiento previsto para este año.

La Comunidad de Madrid afronta una transformación demográfica que cambiará progresivamente el equilibrio de su mercado de trabajo. Entre 2030 y 2040, la población mayor de 64 años crecerá casi diez veces más rápido que la población en edad laboral. Ante este escenario, la inclusión, la retención del talento sénior, la formación, una migración vinculada a las necesidades de empleo y el aumento de la productividad se perfilan como herramientas esenciales para evitar que la falta de profesionales limite la actividad económica.

Solo cuatro de cada diez centros sanitarios del mundo reúnen las condiciones básicas de saneamiento y menos de seis de cada diez cumplen los estándares mínimos de limpieza ambiental. Un nuevo informe de la OMS y UNICEF alerta de que disponer de un baño o de una fuente de agua no garantiza por sí solo una atención segura: las instalaciones deben funcionar, ser accesibles y responder a las necesidades de pacientes y profesionales.

El aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo están trasladando la crisis climática al ámbito laboral. La exposición a altas temperaturas ya no afecta únicamente a quienes trabajan al aire libre: también obliga a revisar horarios, espacios, prevención de riesgos y formas de organización para proteger la salud en un escenario cada vez más cálido.

Por primera vez desde que comenzó la campaña de incendios forestales de 2026, la superficie afectada en España se sitúa por debajo de la contabilizada a estas alturas del año pasado. Hasta el 17 de agosto, el fuego había alcanzado 254.730 hectáreas, casi 41.000 menos que en el mismo periodo de 2025. Pese a esta reducción, el Gobierno advierte de que el riesgo continúa siendo elevado y reclama mantener la máxima prudencia ante las altas temperaturas.

La Unión Europea ha movilizado aviones, helicópteros, bomberos y herramientas de observación por satélite para apoyar a los países afectados por los incendios forestales. Bélgica y España han solicitado ayuda a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE en una campaña que, a finales de julio, ya había quemado en Europa una superficie 2,5 veces superior a la habitual.

De África a Asia Central, la degradación de estos ecosistemas amenaza el ganado, la alimentación y los medios de vida de millones de personas. Las experiencias de Botsuana, Kazajistán y Kenia muestran que combinar conocimiento científico y saber local puede abrir nuevas vías para su recuperación.

Mañana, 19 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, una jornada que pone el foco en quienes trabajan en primera línea frente a guerras y emergencias y en los millones de personas que dependen de su ayuda. En un escenario internacional atravesado por múltiples crisis, Naciones Unidas reclama pasar de la preocupación a la acción, reforzar el respeto al derecho internacional humanitario y garantizar la protección de civiles y trabajadores humanitarios.

América Latina y el Caribe mantiene un amplio respaldo a la democracia, pero la distancia entre ese apoyo y la satisfacción con el funcionamiento de las instituciones evidencia un desafío creciente. Seguridad, desigualdad, crisis climática, desinformación y capacidad estatal aparecen entre las principales presiones que condicionan el futuro democrático de la región.

La digitalización, el análisis de datos productivos y la inteligencia artificial comienzan a transformar la relación entre financiación y sostenibilidad en el sector agropecuario. En el Congreso Aapresid, BBVA presentó AgroAdvisor Sostenible, una herramienta que ya monitoriza más de 550.000 hectáreas y que busca facilitar el acceso a financiación vinculada al cumplimiento de determinadas prácticas agrícolas.

El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y los incendios forestales están obligando a Europa a reforzar su capacidad de anticipación. Frente a unos fenómenos extremos cada vez más frecuentes e intensos, la investigación financiada por la Unión Europea trabaja en sistemas de alerta temprana, adaptación urbana, protección de infraestructuras, soluciones basadas en la naturaleza y nuevas herramientas para reducir los riesgos sobre la salud.

La preocupación ambiental está cada vez más presente en las decisiones de consumo en España, aunque el bolsillo continúa marcando buena parte de las elecciones. El origen de los productos, la reducción del desperdicio, la eficiencia energética, los envases y la posibilidad de alargar la vida útil de los bienes aparecen entre las cuestiones que están configurando un consumo más consciente.

La expansión de la energía solar es una de las piezas de la transición energética, pero su crecimiento abre un desafío que no puede quedar fuera de la conversación sobre sostenibilidad: qué hacer con los paneles cuando terminan su vida útil. Alargar su funcionamiento, reutilizar componentes y recuperar materiales mediante el reciclaje será esencial para avanzar hacia unas renovables verdaderamente circulares.

La sostenibilidad empresarial no termina en la reducción de emisiones o el uso responsable de los recursos. En las empresas familiares, construir estructuras de gobierno transparentes, profesionalizar las decisiones y preparar el relevo generacional resulta fundamental para garantizar la continuidad del negocio y avanzar hacia una gestión responsable a largo plazo.

Reducir el consumo energético ya no implica únicamente gastar menos y disminuir el impacto ambiental. En España, los ahorros obtenidos mediante actuaciones de eficiencia energética pueden acreditarse a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un sistema que convierte cada kilovatio hora de energía final ahorrado en un certificado susceptible de compraventa. El mecanismo busca impulsar nuevas inversiones en eficiencia y contribuir a los objetivos de ahorro energético del país.