El cambio climático es una de las mayores preocupaciones de nuestros días. Si bien las transformaciones más grandes pueden venir de la mano de políticas públicas tendientes a luchar contra la emergencia medioambiental, todos y todas podemos hacer nuestro aporte con acciones en nuestra vida cotidiana. Una gran manera de contribuir es recurrir a las fuentes de energía renovable. Dentro de las que se encuentra la energía solar, la cual resulta una alternativa relativamente sencilla y sin dudas sostenible.
Paneles solares: ¿Cómo funcionan y de qué modo instalarlos en casa?

Aunque a veces no se conozcan en profundidad existen muchas formas de energía renovable en el planeta, el sol es una de ellas, limpio e inagotable. Pero, para poder captar esta energía se requiere de un instrumento capaz de recibir los rayos solares y transformarlos en electricidad. Esto es precisamente lo que hacen los paneles solares, los cuales funcionan del aprovechamiento de la radicación solar, como recolectores y distribuidores. Y la mejor parte, es que puedes tenerlos en casa y ahorrar en facturas eléctricas.

En los últimos años los paneles solares se han convertido en un elemento del paisaje urbano. Ya que podemos verlos en azoteas de edificios de las nuevas construcciones y hasta en comercios. Además, pueden ajustarse a una determinada necesidad o trabajo, esto gracias a que se fabrican en diferentes formas y tamaños.

Para comenzar a utilizar este tipo de energía resulta primordial conocer un poco más sobre ella. En primer lugar, existen diversos tipos de paneles solares. En términos generales se pueden describir dos tipos de paneles solares. Por un lado, los fotovoltaicos, que producen electricidad por reacciones químicas. Y por el otro, los térmicos, aquellos que utilizan la radiación solar para calentar agua, luego de este proceso se puede hacer uso del agua caliente para obtener energía o para la utilización doméstica.

Por otra parte, y de manera específica, existen panes solares con características particulares que se fabrican de acuerdo al uso que recibirán. A continuación, detallaremos sus características:

  • Monocristalino: se reconocen por su intenso color negro y sus esquinas recortadas. Están diseñados a base de células monocristalinas, son considerados un 15-25% más eficiente que los otros modelos. Además, ofrecen una vida útil más prolongada, pudiendo durar hasta 25 años.
  • Policristalinos: están compuestos a raíz de las células policristalinas. Estos tienen un color azul oscuro y suelen ser económicos, pero, esto también implica que sean menos eficientes y menos duraderos. Aunque, actualmente se ha logrado que disminuyan su pérdida de energía por reflexión, mejorando así su captación de luz.
  • Capa fina: a diferencia de los anteriores modelos, este no se conforma por la unión de células individuales, sino de una lámina cortada a medida. El precio de estos paneles es más barato ya que su fabricación es más sencilla. Además, son muy flexibles y suelen adaptarse a todo tipo de superficies.

Aunque parezca muy complejo lo cierto es que el funcionamiento de los paneles solares es relativamente simple y depende de sus características, si son fotovoltaicos o térmicos. Pero, en términos generales, el proceso es el siguiente; la radiación solar choca contra unas capas compuestas por materiales semiconductores que luego transforman la energía que reciben en electricidad limpia. Ahora bien, los paneles solares fotovoltaicos funcionan mediante la incidencia de los rayos solares sobre su superficie. Esto implica que estén correctamente orientados en todo momento hacia el sol, de esta manera pueden captar toda la radiación posible. La luz que es absorbida transmite energía a los electrones en el interior del panel, lo que obliga a los protones y neutrones a separarse y ser liberados en forma de electricidad.

Por su parte, los paneles solares térmicos tienen un funcionamiento un poco más sencillo. Estos equipos, absorben la energía solar en su superficie, para luego calentar el agua que circula a través de unos tubos que están en el interior del panel. A continuación, esta agua a alta temperatura puede generar energía mediante el calor.

Paneles solares para uso doméstico

La instalación de paneles solares en casa particulares es altamente provechosa. Pero, antes de comprar paneles solares para el hogar es necesario conocer cuánto consumo de energía se busca cubrir. Asimismo, el lugar donde se ubicarán, y fundamentalmente, cuál es el presupuesto para hacer el trabajo. Instalar un panel en el hogar puede parecer algo muy difícil, pero lo cierto es que instalar paneles solares en casa puede ser una labor sencilla si siguiendo estos pasos:

1. Revisar el lugar donde estará el panel

El panel debe instalarse en una estructura que funcione de soporte y mantenga una posición correcta que permita el máximo aprovechamiento de la luz solar.

2. Conectar los paneles con el regulador

Una vez que se instala la estructura, se debe considerar que el o los paneles estén conectados en serie, para luego conectar con el regulador de carga. El cual tiene como objetivo evitar que las baterías se sobrecarguen o descarguen de más.

3. Conectar el regulador con las baterías

Esto también debe conectarse en serie, este enlace permite la fluidez de la energía que se consume. Por seguridad, es recomendable colocar el regulador cerca de la batería.

4. Instalar un inversor

En caso de proveer energía alterna a tu hogar, se requiere que el regulador tenga un inversor. La razón es que este aparato es el encargado de cambiar de corriente continua a la corriente alterna.

Es importante resaltar que la mayoría de estos equipos cuentan con baterías incorporadas. Aquí es donde se almacena la electricidad que transforman, para usarla cuando sea necesario. Antes de comprar cualquier batería, es necesario conocer cuánta electricidad consume una casa en promedio. Luego de ello se puede buscar una batería que responda por la capacidad requerida.

Una vez instalado sólo queda disfrutar de los beneficios de los paneles solares que son muchos. Se trata de una forma de obtener electricidad de manera limpia y renovable. A continuación, detallamos las ventajas más significativas.

1. Contribuyen con el medio ambiente

Ofrecen energía “sana” para el ecosistema. No generan contaminación, aunque es cierto que se filtran restos durante su transporte o instalación. Pero, en comparación con fuentes de energía convencionales, es muy poca la cantidad de residuo que dejan.

2. Utilizan energía sostenible

Este es uno de los más notables beneficios, toda la energía que utiliza es sostenible.

3. Cotes de producción menor

Esta forma de energía permite reducir sustancialmente la factura de luz para sus usuarios. Sí, en términos sencillos, resulta más económica que los métodos convencionales para obtener corriente eléctrica.

4. Su mantenimiento no implica mucho gasto

Con una limpieza que se realice al año es suficiente para mantener en buen estado los equipos. Además, la garantía de los paneles solares suele ser de 25 años, por lo que se convierten en una buena alternativa a largo plazo.

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