Carta a los alumnos universitarios que escuchan con frecuencia que aquí no hay futuro para ellos. Y quizás no haya muchas esperanzas en un "capitalismo viejuno" pero sí en una economía sostenible en la que la innovación social tiene y tendrá mucho que decir.
"Por eso me gusta venir a daros clase, para transmitiros esta idea y ayudaros a construirla".