Durante años, la sostenibilidad en el ámbito empresarial ha evolucionado incorporando nuevas exigencias: el cambio climático, la economía circular, los derechos humanos, la diversidad o la transparencia. A ello se han sumado, en los últimos tiempos, la aceleración regulatoria, la transformación digital, la inteligencia artificial, la inestabilidad geopolítica y el incremento de los riesgos cibernéticos.