
En un escenario en el que 239 millones de personas necesitan asistencia urgente en todo el mundo, la Unión Europea reafirma su papel como actor clave en la ayuda humanitaria internacional. Según informa la Comisión Europea, el presupuesto anunciado permitirá seguir garantizando asistencia vital —alimentos de emergencia, refugio, atención sanitaria, protección de las personas más vulnerables y apoyo educativo para la infancia— en algunos de los contextos más frágiles del planeta.
La UE subraya que, frente al repliegue de otros donantes y a la creciente presión sobre el derecho internacional humanitario, mantiene su compromiso con una ayuda basada en principios, destinada a llegar a quienes más lo necesitan, independientemente de dónde se encuentren.
La asignación inicial de los 1.900 millones de euros contempla una distribución amplia y geográficamente diversa:
Además, más de 415 millones de euros quedarán reservados para responder a emergencias repentinas en cualquier parte del mundo y para mantener una cadena de suministro estratégica que permita una actuación rápida y eficaz.
Reducir la brecha entre unas necesidades humanitarias históricamente altas y los recursos disponibles exige, según la Comisión, nuevas fórmulas de financiación. En este contexto, Hadja Lahbib participa esta semana en el Foro de Davos para dialogar con líderes empresariales e inversores sobre cómo el sector privado puede aportar innovación, escala y nuevos modelos financieros que complementen los fondos públicos.
En colaboración con el Foro Económico Mundial, la comisaria copresidirá el evento “New Alliances in Aid and Development” el próximo 22 de enero, centrado en explorar alianzas público-privadas para la ayuda y el desarrollo.
La Unión Europea y sus Estados miembros se mantienen como el mayor donante humanitario a escala global. La Comisión Europea presta ayuda humanitaria desde 1992 y actualmente opera en más de 110 países a través de organizaciones no gubernamentales, agencias internacionales —incluidas las de Naciones Unidas— y organismos especializados de los Estados miembros.
Un papel clave en esta arquitectura lo desempeña el European Emergency Response Coordination Centre (ERCC), que funciona las 24 horas del día y puede movilizar apoyo de emergencia a cualquier país afectado por una catástrofe, dentro o fuera de la UE, a petición de las autoridades nacionales o de Naciones Unidas. Su labor es coordinar la respuesta entre los Estados miembros, países participantes y expertos en protección civil y ayuda humanitaria. Con este nuevo presupuesto, la UE busca sostener su liderazgo humanitario en un mundo cada vez más marcado por crisis superpuestas, conflictos prolongados y emergencias climáticas.