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Quiero dar la bienvenida a la nueva red social de Diario Responsable con una reflexión sobre la conversación en la web 2.0.

Para sobrevivir en un entorno de crecientes retos sociales y ambientales, el país debería enfocarse más en multiplicar el número de innovadores. Este es sin duda el factor de éxito más importante en cualquier sociedad: una sociedad que no emprende es una sociedad que no avanza. Los emprendedores sociales son los catalizadores para convertir estos retos en oportunidades.
Hace unos días, Antonio Vives publicaba en su blog un post titulado "Si no está roto, no lo arregles: Porter y Kramer sobre RSE", en el que comentaba el artículo de los profesores Michael Porter y Mark Kramer bajo el título Creating Shared Value: How to reinvent capitalism and unleash a wave of innovation and growth (publicado en la Harvard Business Review de Enero-Febrero 2011).
Innovar no es inventar cada dia un producto o un servicio diferente. Siguiendo a Ortega, seria ponerse en cuestion todos los dias: consagrar una actitud, una forma de hacer y de entender nuestra trayectoria social y vital, y saber que con esa disposicion puedes mejorar personal y profesionalmente. De eso se trata.
Hasta ahora la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ha tenido una autonomía muy clara de lo estrictamente económico-financiero, tratando precisamente de superar el reporting tradicional de las empresas a través de la contabilidad. La RSC ha contribuido a aportar un triple enfoque económico-social-ambiental en la gestión y en la rendición de resultados, hasta el punto de que se han ido generando informes y memorias de sostenibilidad, con entidad y naturaleza voluntaria e independiente a las obligadas memorias y cuentas anuales que por ley deben rendir las empresas y otras organizaciones.
La transparencia continúa siendo la asignatura pendiente de las empresas españolas. Las más avanzadas en este terreno comparten una serie de características: tienen gran tamaño, exposición internacional y todas publican informes de responsabilidad corporativa y siguen las directrices del Global Reporting Iniciative (GRI).
Ni el marketing es el “demonio”, ni la RSC está tan alejada del negocio del día a día. Además ambos son capaces de tocar juntos, aunque no lo hagan tan a menudo, como en una “Jam Session”, incorporando a actores externos que realizan aportaciones de valor, en línea con la tendencia de la “Open-Innovation” o “Innovación abierta” que tanto se escucha en los últimos tiempos.

Recientemente se publicó un estudio sobre la relevancia de los “Non Profit Groups” en Twitter. De las veinte cuentas con más seguidores, doce corresponden a proyectos de emprendedores sociales o de claro apoyo a este movimiento.
Organizaciones tradicionales de referencia nivel mundial como UNICEF, Cruz Roja, Greenpeace, WWF o Save the Children también figuran en la lista pero, muy curiosamente, son las cinco que cierran la lista de las veinte. Charity: Water, Room to Read, Creative Commons, KIVA, Ashoka, Skoll Foundation, Acumen Fund son algunas que duplican y triplican en algunos casos a las organizaciones tradicionales en número de seguidores.