Coincidiendo con la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, Informe D&B, perteneciente a CESCE ha publicado un estudio sobre la situación de las mujeres en los consejos de administración y organismos de decisión de las sociedades españolas. Es asombroso comprobar que, a pesar de que las mujeres representan un 44% de la población activa y de que su nivel de formación es mayor al de los hombres –lo dice el INE-, el 68,73% de las empresas españolas no cuenta con ninguna mujer en su consejo de administración. Es más. El 70,55% de las compañías que han sido objeto de estudio, ni siquiera cuenta con una mujer es los puestos directivos.
Tampoco el Ibex35 ofrece datos como para estar orgullosos. Sólo el 10,8% de los puestos de los consejos de administración de las empresas del selectivo son mujeres. Según el Observatorio Add Talentia, en 2010, había 54 consejeras en el índice bursátil de referencia y existen seis compañías –Bankinter, Endesa, Gas Natural Fenosa, Iberdrola Renovables, Sacyr Vallehermoso y Técnicas Reunidas- que no cuentan con ninguna mujer en sus consejos.
¿Cuáles son las razones para que las mujeres sigan teniendo un techo insuperable? Techos, hay varios. Están el techo de cristal, entendido como las barreras culturales que impiden el ascenso de las mujeres a puestos de máxima responsabilidad, y el techo de cemento, es decir, las barreras que se autoimponen las propias mujeres al sentirse culpables por no asumir las responsabilidades familiares. Y por haber, hay hasta un muro, el muro de palabras, que hace referencia a que el lenguaje utilizado por las mujeres es distinto al de los hombres, lo que explicaría que sean menos valoradas. Motivos que no se entienden, pues el Barómetro de Conciliación de Endered-IESE pone en manifiesto que, al parecer, los españoles preferimos tener jefAs.
Existen varios estudios que apuntan también a la falta de un modelo de liderazgo femenino –como nos contaba Carlos Cueto-y a la falta de desarrollo de la política familiar en España, que no ayuda a que las mujeres se impliquen en su carrera profesional en la misma medida en que lo hacen los hombres. Pero la barrera por excelencia es el presencialismo que caracteriza los puestos de dirección y que dificulta la conciliación de la vida profesional y familiar. En este sentido, la fundación Másfamilia aboga por el teletrabajo o las telereuniones, medidas de flexibilidad espacial que, además, ayudan a conservar el medio ambiente.
¿Creéis que alcanzaremos el 18% de representación de mujeres en los consejos de administración para 2015? ¡¡Esperamos vuestros comentarios!!

