Economistas sin Fronteras (EsF) publicó el pasado mes de enero un dossier sobre los interrogantes que acechan a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en periodo de crisis. Sus colaboradores han tratado de dar respuesta a preguntas como si la RSE dejará de ser percibida como un gasto equivalente al despilfarro o si constituye una oportunidad para mejorar la gestión empresarial, si seguirá siendo voluntaria o será legislada o si es utópica en la práctica.

La pasada semana en el marco de la conferencia "Una organización orientada hacia los stakeholders" organizado por Corporate Excellence - Centre for Reputation Leadership en Madrid el profesor de Dirección Estratégica de la Universidad Internacional de Catalunya, Carlos Rey, declaró que "El poder está en manos de los Stakholders", desde diarioresponsable.com hemos considerado que sería interesante ampliar dicha afirmación.
Apenas publiqué un articulo sobre que el mercado de la responsabilidad funciona en el caso de Apple (El mercado de la responsabilidad funciona ….con Apple), al forzar a la empresa a hacer mas auditorias sobre las condiciones de trabajo de sus proveedores en China, surge el caso de PepsiCo, donde parece que ese mercado también funciona, pero en este caso los stakeholders activistas son otros y el resultado muy diferente.
En mi artículo “La RSE no es una carrera de 100 metros“, me posicionaba claramente a favor de no abrir un debate terminológico respeto a la RSE. Sin embargo, otra importante empresa española anunciaba ayer que cambiaba el nombre del área de responsabilidad social corporativa por el de Sostenibilidad.
Durante la última década, el emprendimiento social ha pasado de nicho a ser una tendencia en el mundo de lo social de la que todos hablan. Muy poca gente sabia de ellos cuando Ashoka inició sus operaciones allá por los años 80. Hoy en día, existe un reconocimiento creciente de estos héroes sociales que se sitúan a camino entre una ONG y una empresa “for-profit”.
“Europa conquistó el mundo, pero se perdió a sí misma”. Hoy los valores europeos se han extendido como mancha de aceite por el mundo. Europa ha avanzando y conseguido numerosos logros. Jamás Europa había sido tan próspera, tan segura y tan libre. Un éxito de alcance histórico universal, que además sobrepasa las fronteras europeas y se extiende por el mundo oriental.
El Banco Santander ha optado por cambiar el nombre del “Área de Responsabilidad Social Corporativa y Mecenazgo”, dirigida por Joaquín de Ena, que ha pasado a denominarse “Área de Sostenibilidad”.

Durante el pasado año se realizaron 62.084 contratos a personas con discapacidad en nuestro país, lo que supone un incremento de un 1,6% en relación con 2010. 2011 se convierte así, en la mejor cifra relativa al empleo de este colectivo en los últimos cuatro años. Los datos se desprenden del último informe del Observatorio Estatal de la Discapacidad.
Qué difícil nos lo ponen. Respiramos hondo para recuperar la calma pero no es sencillo. Nuestros hijos, menores de 13 a 17 años, reciben una paliza de una policía que nosotros mismos pagamos. Llegan a casa heridos en el cuerpo pero más aún, en el alma. Sí, estamos en España en el año 2012. Lo que pudo ser, en sus jóvenes cabezas, un referente del orden, es hoy el látigo de la injusticia y la impunidad de quiénes ellos no conocían y nosotros soñábamos que habían desaparecido.
Leyendo el artículo No es RSE… escrito por Mario Alonso Ayala (presidente de Auren), y publicado en Compromiso RSE y a la vista de otros artículos a los que me voy a ir refiriendo, consideré oportuno compartir esta reflexión: La RSE no es una carrera de 100 metros.