Hace 11 años, cuando alboreaba el tercer milenio, mi amigo José Manuel Martínez (JMM) accedió a la presidencia de Mapfre. Recogió entonces -también era marzo- el testigo que le dejó Julio Castelo y, antes, Ignacio H. de Larramendi y la hermosa herencia de los miles de hombres y mujeres que desde 1933 crearon y con su trabajo hicieron grande a la aseguradora multinacional, presente ya en 44 países.
Emil Zatopek (1922-2000) fue un hombre extraordinario. Un triunfo de la voluntad sobre el talento. Un continuo construirse a sí mismo, que le llevó a ser uno de los mejores atletas de la historia. Zatopek confesó en varias ocasiones su secreto: "corro con sueños en el corazón".
Aunque son muchas las perspectivas desde las que se puede juzgar el decreto-ley de reforma laboral que ha aprobado recientemente el Gobierno y al que ha dado luz verde el Congreso el 9 de marzo, yo sólo quiero apuntar aquí una muy breve opinión a la luz de lo que creo que es la responsabilidad social de la empresa.
¿Han apostado nuestras empresas del Ibex35 por integrar su reporting? ¿Dan la talla las empresas españolas del selectivo a la hora de facilitar información acerca de su estrategia a futuro, su modelo de negocio o la gestión de sus riesgos? ¿Progresamos adecuadamente o necesitamos mejorar nuestra rendición de cuentas? ¿Se ha hecho una apuesta por el cambio en el modelo de reporting? Las respuestas a estas y a otras tantas cuestiones se encuentran en este estudio de PWC que han analizado el compendio de informes anuales, informes de responsabilidad social corporativa e informes de gobierno corporativo que publicaron las 35 mayores compañías españolas en 2010.
Fundación Novaterra participó el pasado 3 de marzo en la Feria Biocultura, una feria de productos ecológicos y consumo responsable donde productores, distribuidores, establecimientos sostenibles, grupos de consumo, cooperativas y entidades de la economía social y solidaria se reúnen con un fin común: la construcción de un mundo más sostenible.
Es un tópico adquirido y consolidado decir que la RSE consiste en leer bien el entorno en el que se opera y comprender de manera adecuada las expectativas de la sociedad hacia la empresa. Cuando la distancia entre expectativas sociales y prácticas empresariales es excesiva podemos tener problemas. Si no queremos formularlos en clave de RSE, hagámoslo en clave de riesgos. Pero una empresa no puede vivir de manera sostenida en el tiempo a espaldas de la sociedad. La buena gestión también incluye lo que se ha llamado inteligencia contextual, algo que a menudo se olvida.
La vicepresidenta del Consejo General de la ONCE, Teresa Palahí, conminó al Gobierno a adoptar resoluciones que fomenten y apuntalen la inclusión laboral de las mujeres con discapacidad: “Es urgente incorporar medidas para que las mujeres con discapacidad se incorporen al mercado laboral”.
No todos los días puede uno escuchar las opiniones y consejos de un consultor de prestigio, y menos gratis. Con esta excusa y aprovechando la celebración de la Jornada sobre Responsabilidad Corporativa y Mercados que ha organizado KPMG este martes en la Bolsa de Madrid le hemos hecho a José Luis Blasco, socio de KPMG y responsable del área de RSC de esta empresa, unas preguntas sobre qué es lo que realmente les importa a los inversores.
Por octavo año consecutivo PROhumana, con el patrocinio de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), invitan a las empresas con operación en Chile a conocer y participar del instrumento de gestión y evaluación de Responsabilidad Social Empresarial y sustentabilidad con mayor validación en el país.