Via Wwhatsnew me entero de una nueva iniciativa que sirve como ejemplo de lo que señalaba hace unos días Luis Abril, secretario general de Telefónica. Abril decía en la Presentación del libro "Alinear para ganar": ”el futuro de las compañias empieza a estar en manos de los stakeholders”
Ya está abierto el plazo de inscripción al curso de verano “La Responsabilidad Social de las Empresas como palanca de competitividad ante los retos globales”, que Forética organiza en su octava edición junto con la Universidad de Málaga.
En el contexto internacional, los impulsos más decididos a favor de la RSE están procediendo de los esfuerzos en ámbitos institucionales como la Unión Europea o la CFI, pero nos estamos encontrando también con dos fenómenos que muestran que el mercado de la RSE se está desarrollando en otros contextos y con el impulso de aliados con los que no contábamos.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, hago publicidad.
Ha nacido Lidercat, el blog de la Cátedra de Liderazgos de Esade. Su razón de ser la expresa claramente Àngel Castiñeira en la presentación: "Aquí encontrareis todo tipo de reflexiones y materiales sobre los estudios, las lecturas y los debates del equipo de la Cátedra en relación con la función, el ejercicio y la formación del liderazgo. Espero que nos acompañéis en esta nueva aventura y que los contenidos del blog os sean de utilidad".
En 2.007 tuve ocasión de participar en una mesa de trabajo celebrada en la sede de British Telecom de Londres , organizada por GRI, Futerra y la propia British. El tema a tratar fue “El futuro de los informes de Sostenibilidad”.
Las empresas que quieran liderar por reputación tienen ante sí tres retos, a juzgar por los datos presentados en la Conferencia de Reputación Corporativapromovida por Reputation Institute que se está celebrando estos días en Milán.
Lo del dominio del 1% de la población sobre el otro 99%, reclamado en movimientos mundiales de protesta (“Indignados” en España, “Occupy Wall Street” en Estados Unidos y variantes en otros países) no se limita a los individuos. La separación entre el 1% dominante y el “otro” 99% también se aplica a la discusión sobre la responsabilidad en las empresas. A veces el trabajar y/o leer y escribir en el entorno de las grandes multinacionales nos hace perder la perspectiva y nos lleva a ignorar, desatender o menospreciar el otro 99% de las empresas.
Actualmente millones de trabajadores en el mundo trabajan sin conocer sus derechos y por tanto sin ejercerlos. A pesar de que la mayoría de la población forma parte del mercado laboral a lo largo de su vida en algún momento, pocos países incluyen contenidos sobre derechos y obligaciones laborales dentro de sus planes de estudio en algún nivel educativo. Quien suele ofrecer formación sobre salarios, discriminación, libertad de asociación, jornada laboral, etc., son los sindicatos u organizaciones no gubernamentales cuando sus presupuestos se lo permiten. En muchos países dada la escasez de recursos, la falta de estructuras sindicales sólidas y la inexistencia de campañas de la inspección de trabajo de concienciación sobre derechos laborales, los trabajadores nunca pueden acceder a información básica sobre los derechos que la ley les reconoce.
La semana pasada en la Comisión de Empleo, la mayoría parlamentaria del PP aprobó la Reforma Laboral. A dicha Reforma Laboral el PSOE presentó tres enmiendas desarrollando las políticas de Responsabilidad Social Empresarial, que contemplaba la Ley de Economía Sostenible, en el Artículo 39. A través de estas enmiendas, el Grupo Socialista pretendía que el Gobierno hiciera pública una estrategia para la promoción de la Sostenibilidad empresarial en España, con el objetivo de incentivar a las empresas, organizaciones, e instituciones públicas o privadas, especialmente a las pequeñas y medianas y a las empresas individuales, a incorporar o desarrollar políticas de responsabilidad social.
Los pasados días 24 y 25 de mayo se celebró en Zaragoza, el 3er Congreso de RSE en España, al que ningún representante de los trabajadores fue invitado. Para UGT y CCOO no deja de ser sorprendente que se organice un evento de estas características y no se cuente con todas las voces y voluntades que trabajan en la RSE.