La RSE y la sostenibilidad hoy corren el riesgo de quedar atrapadas en su agenda, en la multitud de temas que cubren. Esto no es malo ni despreciable, sino todo lo contrario. Buena parte de su impacto en la gestión empresarial pasa por desarrollar y seguir desarrollando herramientas prácticas para afinar el tratamiento de todos estos temas.
Feaps, con la colaboración de Cermi y con el apoyo de la Fundación Universia y DYMO, pretende elaborar una propuesta integradora para que las personas con discapacidad intelectual puedan acceder a las convocatorias de empleo público.
La pasada semana era noticia la denuncia del periodista argentino Jorge Lanata sobre una red de tuiteros falsos a favor del gobierno argentino. El periodista presentaba un informe sobre unas 400 personas, con perfiles no reales y aseguraba que “con twiteros falsos, el gobierno termina creando opinión pública; corrientes de opinión que influyen sobre los medios. Ellos inventan las cosas y les dan manija”.
La reputación de la empresa es la precepción que el público tiene de las actividades que lleva a cabo. Esa percepción se forma en base a la comunicación que la empresa, gobiernos y la sociedad civil hacen sobre estas actividades y como la procesa ese público.
Oportunidad única para aquellos emprendedores que tengan una idea o proyecto empresarial en áreas como la construcción sostenible, la producción de alimentos, el reclicado, las energías renovables o la protección del medio ambiente.
En estos últimos días se ha levantado un debate sobre la importancia de la Reputación Corporativa para las empresas. El padre de la polémica ha sido Schumpeter, que ha publicado un artículo en The Economist titulado “Las empresas no deberían preocuparse tanto de su reputación”. La tesis fundamental de Schumpeter es que “la mejor estrategia es pensar menos en gestionar tu reputación y concentrarte más en proporcionar a tus clientes los mejores productos y servicios que puedas”, porque “si se hacen bien las cosas, los clientes dirán cosas estupendas de tus productos”.
Entre la hiel y la miel; los gobernantes latinoamericanos transitan estos tiempos los extremos frente a las corporaciones y su actuación social; especialmente en sectores energéticos y mineros. La nacionalización de Repsol-YPF en Argentina y de Red Eléctrica de España en Bolivia, ha puesto sobre el tapete la tensión existente entre las grandes empresas, los gobiernos de América Latina y sus ciudadanos.
A menudo la responsabilidad social se hace en los despachos de empresas, de entidades, de organizaciones....grandes y con gran peso en el mercado.
A menudo las acciones responsables se quedan en las web, en las memorias de sostenibilidad, en los códigos éticos que casi nadie lee ni quien los escribió un día.
A finales del 2011 Forum Empresa, la institución que agrupa a las 17 principales instituciones de promoción de la RSE en América Latina, publico su informe El estado de la responsabilidad Social de la Empresa 2011. Este informe ha sido presentado posteriormente en diversos foros en la región. El informe esta basado en encuestas voluntarias, en línea, con más de 3.000 personas. La encuesta tiene un gran potencial pero ¿puede un informe producido así ser confiable?
Lin se tiñe el pelo de color zanahoria y se peina con la raya en medio. Tiene una apariencia agradable y resulta extraordinariamente simpático, cualidad más que suficiente para ser muy conocido en Taipéi, donde trabaja como taxista conduciendo un coche que, lleno de flores y con la imagen de una virgen sobre el salpicadero, más parece carreta de feria que instrumento de trabajo.