Viene de Co-romper, romper con otros. (Echar a perder, podrir, romper entre dos o más personas) hacer algo que esta fuera de la ley consensuada por todos para sacar un beneficio propio.
Cuando empecé a oír hablar de la Economía del Bien Común enseguida me llamó la atención. Creo que si todas las personas mirásemos por el bien común tendríamos un mundo sin desigualdades sociales y sin contaminar.
Un informe de sostenibilidad debe servir como una herramienta que contribuya a la transparencia de la organización, permitiendo a los grupos de interés conocer de antemano qué esperar de ella.
La Global Reporting Initiative (GRI) ha trabajado en este sentido para generar un nuevo modelo de reporting que permita avanzar en esta dirección.
En nuestra intervención anterior reclamábamos un nuevo perfil de líder para las empresas responsables y hablamos de tres niveles de liderazgo que permiten impulsar el cambio en las personas (individual), en la organización y a nivel global. En esa ocasión hablamos de las personas, ahora nos centramos en los otros dos niveles.
En estos años hiper tecnológicos, cuando se asume que la calidad es un componente implícito en los productos; o cuando la escasez de recursos focaliza la atención de los compradores en el precio... los profesionales de la calidad en todo el mundo escogen un día para recordar que la calidad ha sido, sigue, y seguirá siendo un componente vital de todo producto o servicio; consecuentemente de cualquier organización.
El Fraud Survey 2013 de Ernst&Young (aquí, en inglés) arroja unos resultados poco atractivos. A nivel mundial, el 60% de los 3.000 consejeros y directivos consultados afirma que la presión para anunciar resultados financieros positivos ha aumentado en los últimos doce meses –una manera delicada de decir que los propietarios y los altos directivos están dispuestos a aceptar, ¿cómo lo diría?, que se haga lo necesario para que los resultados sean, eso mejores –mejores de lo que son.
La reciente sentencia del caso Prestige no puede dejarnos indiferentes. Once años después de una de las mayores tragedias ambientales que han ocurrido en España, los tribunales han decidido exculpar a los acusados, generando así una sensación de impunidad en delitos ambientales alejada no sólo del espíritu de la legislación ambiental española y europea, sino también del sentido ético y del derecho a un medio ambiente adecuado, consagrado en nuestro ordenamiento jurídico.
Habían descubierto sorprendidos que los despidos se producían con precisión siempre el último día de la semana. Así que cuando el viernes la jefa de personal abría la puerta de su despacho y se paseaba por entre las mesas, todos se hundían en sus sillas, escondían la cabeza detrás de la pantalla del ordenador y esperaban a que el ruido de los tacones se alejara de su mesa y surcara otro de los pasillos.
Aprecio el márketing y los entresijos de esta disciplina. Tengo amigos publicistas y vendedores, y pienso que la función comercial es una de las más difíciles de la empresa. Expongo este preámbulo porque voy a referirme a un artículo que escribí hace dos semanas –Cuando la RSC es asunto del publicista- y donde una lectura sesgada podría sugerir que estaba restando valor a la función comercial. Nada más lejos de lo que creo, o de lo que debe ser.
Reciclalia, empresa perteneciente al grupo empresarial de Fundación ONCE especializada en el tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, ha recibido este lunes el Certificado de Empresa Familiarmente Responsable (EFR), en un acto presidido por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. Según informa Servimedia, la certificación EFR, que otorga la Fundación Másfamilia, reconoce el compromiso con la conciliación, la igualdad de oportunidades y la responsabilidad familiar dentro de la empresa.