
Si bien el problema se remonta a mucho tiempo atrás, desde hace más de 50 años venimos recibiendo avisos por parte de la comunidad científica sobre el impacto de nuestra actividad económica y de nuestra forma de vida en el medio ambiente, que está provocando un cambio climático. Las señales y los efectos son ya evidentes en todo el mundo, en términos de calentamiento global, contaminación, pérdida de la biodiversidad y catástrofes naturales.Desde la década de los 70 del siglo XX, se han sucedido los encuentros multinacionales y los grandes acuerdos marco globales, como el Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París o la Agenda 2030. Los compromisos han quedado plasmados sobre el papel, pero ¿han tenido impactos reales? ¿Estamos consiguiendo revertir el proceso de calentamiento global y evolucionar hacia modelos más sostenibles?

Desde el Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas (DIIT) de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), llevamos a cabo distintas actividades donde se pone de relieve el acceso de la mujer a espacios de divulgación y capacitaciones en saberes digitales acordes a las necesidades del mercado laboral en el contexto global. Frente a los retos de las sociedades contemporáneas, que exigen romper con las inequidades de género y mejorar las expectativas laborales a partir de la capacitación, el objetivo es mejorar las capacidades de las integrantes de nuestra comunidad para potenciar las posibilidades de inserción profesional y contribuir al desarrollo tecnológico de la Región.

El desarrollo de la Responsabilidad Social Corporativa devenida en muchas empresas en lo que hoy se está llamando Sostenibilidad, tiene sus avances y retrocesos, y aún hoy, luego de más de medio siglo de que Bowen publicara su iniciático libro sobre la responsabilidad social del hombre de negocios, existen serias dificultades para comprender a cabalidad su sentido y alcance. Buena parte del des estímulo de muchos hombres de negocios en aceptar su propuesta fáctica ha tenido que ver con dos factores clave: la proliferación de “propuestas alternativas” a la economía tradicional y el mal uso y abuso de esta temática para mejorar el make up (maquillaje) de las empresas.

La agenda del cambio social. El management humano y humanista. La persona en el centro del desarrollo organizacional. Llevamos años asistiendo a un cambio en el mundo empresarial que se ha concretado en compromisos europeos como el ‘European Pact for Skills’ lanzado por la Comisión europea en noviembre de 2020 y grandes proyectos tales como `JOBS 2030´ impulsado por Forética en nuestro país. Se sobreentiende que formación y progreso van de la mano y se trabaja sobre ello en el mundo profesional, académico y universitario. ¿pero qué hay de todo ello en la enseñanza escolar?