Equidad en tiempos de pandemia

Ante una fecha tan especial, la reflexión es casi inevitable, aunque, en el marco de una coyuntura tan particular, creo que, más que nunca, el profundo compromiso de cada ciudadano es lo que puede  ayudar a marcar la diferencia.

Muchos de nosotros, vivimos a una velocidad más que importante, corremos a diario una especie de carrera contra el reloj, en la que intentamos no fallar en nada ni a nadie.  Compromisos laborales y personales invaden la planificación de esas largas jornadas, quedando para cada una de ellas poco o casi nada de margen para improvisar.   

Sujetos a esta rutina, la posibilidad de desviar tiempo y atención es poco probable, pero, si nos damos permiso para ver qué está pasando más allá de esa lista que ya chequeamos, podemos toparnos con otras realidades, sucesos están afectando la vida de  personas que no conocemos, aunque, de alguna manera, podemos hacernos eco de su dolor y sufrimiento.

Evidentemente, levantar de tanto en tanto la mirada no está nada mal, sin embargo, en ese momento, la decisión más importante pasa  por definir qué haremos con esta nueva información que tenemos.

Sin el deseo de poner excusas, es real  que el tiempo y el dinero no siempre sobran, pero, si sinceramente le queremos buscar la vuelta,  casi seguro en algo se puede aportar. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo ayudar? ¿En qué puedo acompañar? ¿Qué puedo gestionar?

El Día Mundial de la Justicia Social, nos viene a recordar que hay mucho por hacer. Conquistar la igualdad de derechos y oportunidades, es un desafío que encabeza las agendas de diferentes gobiernos y organizaciones, pero, tal como lo adelantaba, con esto no alcanza.

Como todos sabemos,  el mundo viene atravesando una difícil realidad provocada por la pandemia que aún sigue dando coletazos. La abrumadora situación, entre otras cosas, a su paso va destruyendo oportunidades y también va ampliando ciertas brechas, escenario que reclama una mirada atenta y comprometida por parte de todos.

¿Qué puedo hacer? Ciertamente, cada granito de arena suma, pequeñas acciones pueden mejorar el día a día de alguien…es más, quizás, hasta le pueden devolver algo de esperanza y de paz. Mirar al otro con empatía puede marcar la diferencia.

¿Qué es la Justicia Social? Hoy creo que es parar un poco la pelota, no desentendernos de nuestro alrededor y pensar en el otro con ganas de involucrarnos, intentando a cada paso dejar desde el lugar que nos toque nuestra mejor versión para el resto de la comunidad. 

La Justicia Social es para vivirla y ponerla en práctica, no la contemplemos desde afuera como algo lejano o ajeno ni la dejemos de perseguir más allá de las circunstancias.

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